viernes, 10 de octubre de 2014

RTVE vuelve al pasado más carca.



 
Sin alianzas con nadie, el PP ha propuesto en el Congreso de Diputados a José Antonio Sánchez como el nuevo presidente de RTVE. Con 58 años y licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, Sánchez trabajó para el PP de Aznar en 1994 y en 1995, cuando ejercía como cronista parlamentario del ABC de Ansón. Entre el 2000 y el 2004, fue director de RTVE y, en la actualidad, era director general de Telemadrid. Al frente de ella, forjó la ruina de la cadena, hizo bajar las audiencias hasta el infierno y utilizó el medio para terminar de convertirla en una televisión partidista, con deudas siderales y con una audiencia mínima. En su web Kabila, Rafael García Almazán escribe, entre otras cosas:

“Para que no le falte de nada al nuevo presidente de RTVE, hay que recordar que es uno de los nombres que cobraron en B y que figura en los papeles de Bárcenas. Como se puede ver una verdadera joya, con un currículo digno de elogio, que sin duda dará que hablar en el futuro próximo. No hace falta ser muy listo para encontrar razones por las que se va a nombrar presidente del ente a este mastuerzo y es que ya ha empezado la campaña electoral. El PP no da puntada sin hilo y quiere colocar a uno de sus hombres, capaz de empeorar el pluralismo y la objetividad en pro de una campaña electoral a su favor, sin empacho y con experiencia demostrada. Ésta es la razón. De nuevo, mentir, manipular, desinformar. Si hasta ahora ya se daba esta dependencia política, espérense a esta nueva etapa, batirá récords.

“Yo propongo algunas iniciativas para que quede claro lo que va a ocurrir en RTVE. Primero, que le cambien el nombre, podría llamarse TeleGénova o TeleMarhuenda. Además, que se abran y se cierren las emisiones con la gaviota pepera volando sobre un cielo azul. También, se podría semanalmente emitir una encuesta manipulada sobre los datos electorales, donde el PP –de forma cautelar y pausada— vaya subiendo el porcentaje de sus votos hasta que días antes de las elecciones llegue a la mayoría absoluta. Y, por último, podrían sustituir Bricomanía por Rajoymanía, y en ese espacio se podría ver, semanalmente, al presidente del gobierno haciendo obras de caridad o satisfaciendo sus aficiones, como dando limosna a un mendigo en la puerta de una iglesia, o viendo repetidamente los tours donde ganaba Indurain o el partido de la décima Champion de su Madrid, y cómo no, jugando a la guerra con sus soldaditos de plomo donde siempre ganaran los de la bandera rojigualda.

“En fin, nos toca sufrir todavía en este año electoral, aunque todas estas decisiones disparatadas que apuntan estos peperos nos están revelando que están viendo mal las futuras elecciones y que tienen que acelerar el pedal de la manipulación y la mentira para tratar de conseguir los votos que están perdiendo. Espero –termina escribiendo García Almazán– que ante tan burdos planes, los electores demuestren que no es fácil volver a engañarles”. De esta forma, Sánchez se convertirá, tras la aprobación de las Cortes, en el decimonoveno presidente de RTVE de la democracia y en el cuarto que accederá al cargo con el respaldo del Congreso, tras sus predecesores Luis Fernández, Albert Oliart y Leopoldo González-Echenique.