domingo, 24 de mayo de 2015

Los faros más fascinantes del mundo y los Premios Max.


Hoy, día de votaciones en los colegios electorales, creemos llegado el momento de un cambio manifestado en las urnas. Pero preferimos esperar hasta el final, aguardando pacientemente los resultados de estas elecciones, sean estas del color que sean. De ahí que guardemos en estas horas un  prudente silencio sólo roto cuando llegue su momento. Mientras tanto, les dejamos con un tema intrascendente pero muy vistoso y deslumbrante para esta primavera: los faros más fascinantes del globo terráqueo. Y los premios Max, concedidos a principios de la semana pasada. 


El mundo está lleno de miles de faros. Hoy recogemos los 16 que nos parecieron más fascinantes. Son de varias formas, colores y tamaños, y sirven para salvar vida y como guía para que los marineros lleguen a salvo a su destino. Fueron seleccionados por Skyscanner, para que uno empiece a soñar con el próximo viaje. El primero de ellos es el de Tourlitis, en Andros (Grecia). Es todo un espectáculo para los ojos. Se asienta sobre una pequeña y curiosa roca que apenas es más grande que la torre y que parece que emerja de las aguas. Es una de las principales atracciones de la ciudad de Andros, situada en la isla homónima que forma parte de las Cícladas. Un lugar paradisíaco.


Se trata del faro más antiguo del mundo, todavía en uso. Es la majestuosa Torre de Hércules, situada en Punta Herminia en A Coruña. Emblema de la región y del país, sus orígenes se remontan a un primer faro romano que se ha ido adaptando a los nuevos tiempos de una forma ejemplar. Con una planta cuadrada y 68 metros de altura, a lo largo de los siglos ha guiado a los marinos que se aventuraban por esta costa llena de peligros para la navegación.


El Kiz Kulesi (Torre de la Doncella) es probablemente uno de los lugares más famosos de toda Turquía. Anclado en el mar entre la parte europea y la asiática de Estambul, es uno de los rincones más románticos de la capital turca. En este pequeño trozo de tierra se alzaba hace más de 2.000 años una fortaleza o torre de vigilancia que, en el año 1.110 d. d. C., se convirtió en el faro que es hoy. Hoy es considerado como un símbolo del amor y del romance. 


El faro de Rubjerg Knude (Dinamarca) está siendo sepultado por las dunas de arena cercanas de una forma lenta pero continuada. Fue construido hace 115 años, sin saber  el futuro que le esperaba. La furia del mar, entre 20 y 30 metros de distancia,  hace que, cada año, diversos metros de tierra sean engullidos por las olas. Parece que dentro de 15 ó 20 años el faro ya no será accesible. 


Canadá cuenta con una infinidad de faros. Uno de los más famosos es el que está en Peggy’s Point, en Nueva Escocia, y que se alza de manera espectacular entre las rocas de la pequeña aldea de pescadores de Peggy’s Cove. Hace años, el lugar albergaba una oficina de correos. Nueva Escocia tiene más de 160 faros por ver, suficientes para los amantes de estas torres de vigía. La mejor manera de llegar a Peggy’s Cove es en coche desde Halifax (se tarda una hora). 



En Islandia, la mayoría de faros son de colores, y uno de los más populares es el vibrante naranja. Un buen ejemplo es el de Svörtuloft, en Snaefellsnes, que se eleva al borde de unos acantilados de esos que cortan la respiración. Sus raíces se hunden en la pared rocosa contra la que el mar golpea con una fuerza ensordecedora. 


A medio camino entre un castillo medieval y un faro, el de La Serena es todo un prodigio. Equipado con almenas y torreones rojos, domina majestuoso la Avenida del Mar de la ciudad. Hace algunos años, fue elegido monumento nacional de Chile y es motivo de orgullo para los lugareños. Fue construido en la década de 1950 y hoy es un lugar muy popular entre los turistas.


El “Neuer Leuchtturm”, del pueblecito de Lindau (Alemania), se levantó en el siglo XIX a orillas del lago Constanza, en la frontera de Alemania con Austria y Suiza. No es el único faro de este pueblecito, pero sí uno de los más espectaculares porque está en su malecón. Al subir hasta su punto más alto se disfruta de una panorámica de los Alpes suizos y del lago. Un reloj de torre marca las horas.


Posiblemente sea este, llamado de Pigeon Ponit (California), uno de los faros más fotogénicos del mundo. Se construyó en 1871 para guiar a los barcos frente a la costa. Es, de hecho, el faro más alto de la Costa Occidental de los Estados Unidos, con sus 35 metros, y sigue en funcionamiento. Está situado sobre un acantilado y toda la zona que lo rodea es un parque histórico, además de un icono. La casa del farero es un albergue de juventud para mochileros y dispone  hasta un jacuzzi.



La localización de este faro de Neist Point, en Ilsa de Skve (Escocia) es casi más bonita que el faro por sí mismo, que se recorta sobre el acantilado con su característica fachada blanca y amarilla. Para acercarse a él hay que  dejar el coche en el parking que hay junto a la carretera. Desde allí, un sendero lleva hasta el faro. Desde su altura se puede disfrutar del  espectacular paisaje. Es también un buen lugar para ver ballenas, delfines y todo tipo de aves. Para ello sólo se precisa algo más de paciencia.


La pequeña isla de Menorca (España) tiene un total de siete faros, de los cuales quizás el más bonito sea el Far de Favàritx, al noreste. Tiene 21 metros de altura y es inconfundible con sus rayas blancas y negras. Muy cerca hay dos calitas perfectas para darse un chapuzón y relajarte mientras disfrutas de las vistas.


Uno de los faros más pintorescos jamás construidos, el de Fanad Head (al norte de Irlanda) se asienta sobre una roca pequeña pero elegante que surge del mar. Se edificó en 1817 y todavía está en uso. 


Con sus rayas blancas y rojas, el faro de Green Point brilla bajo el sol de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y ofrece un bonito contraste con su frondosamente verde entorno y el cielo azul. Esta atracción popular fue construida en 1824 y es el faro en uso más antiguo de Sudáfrica. 



El faro de la bahía de Byron, en Nueva Gales (Australia) crea una primera impresión de lo más pintoresca, seguramente fruto de su romántica torre y del edificio que casi parece un castillo. Es, al mismo tiempo, un Museo Marítimo y desde él, con un prismático, se pueden ver ballenas. 


Con sus pintas de antorcha y sus 113 metros de altura, el de Yeda (Arabia Saudíta) se construyó hace sólo un cuarto de siglo en 1990 y es el faro más alto del mundo. Su apariencia futurista y el riesgo de vértigo desde las alturas lo han convertido en toda una atracción. Además de ser un faro también funciona como sala de control para el puerto local. 



Los acantilados salvajes se alternan con pastos verdes y abundantes y con playas recónditas que contrastan con las aguas de un azul turquesa. En este entorno tan mágico de Cabo Rojo se levanta el Faro de Los Morrillos (Puerto Rico), en cuyo  interior se montan exposiciones de arte. Por su escalera de caracol se sube hasta el punto más alto.


Faro de la punta de Dondra, rodeado de palmeras y del azul intenso del agua del mar. Se erige en el punto más al sur de Sri Lanka y, para llegar a él, hay que subir unos 200 escalones.


Dejamos los faros más fascinantes del mundo para arribar al puerto de Barcelona, en donde se celebraron, en la sala Barts, los Premios Max, creados en 1998 por la Sociedad General de Autores y Editores, con el fin de premiar y reconocer la labor de los profesionales y la calidad de las producciones más destacadas del año en el ámbito de las Artes Escénicas. En la XVIII ª edición, varias obras fueron elegidas como las mejores en el panorama español. “Cuando deje de llover”, de Andrew Bovell, consiguió todas las manzanas de bronce a las que optaba: Mejor espectáculo de teatro, Mejor dirección de escena (Julián Fuentes Reta) y Mejor actriz de reparto (Susi Sánchez). Se trata de un potente drama que viaja al corazón de los lazos familiares a través de varias generaciones. Los demás galardones estuvieron repartidos por diferentes comunidades y montajes, destacando los que recayeron en la actriz Blanca Portillo por El testamento de María y en el actor Lluís Homar por Terra baixa, por sus trabajos como protagonistas. Homar señaló, al recogerlo, que todos llevamos dentro dos lobos, uno bueno y otro malo, en perpetua lucha, en referencia al leit motiv de la obra de Guimerà. “Y gana el que más alimentas”. Portillo, que interpreta a la Virgen, dio las gracias al Espíritu Santo en la persona del director de la obra, Agustí Villaronga. Y acabó con un enfático “¡Creo en las mujeres!”. Pepón Nieto se hizo con una manzana por su papel de reparto en El Eunuco. Los Max a los mejores bailarines principales fueron para Israel Galván y Olga Pericet, mientras que L'Eclipsi, del Grec y el Teatre Nacional de Catalunya, se consideró el mejor espectáculo musical y Free fall, de la compañía Sharon Fridman, el mejor de danza. La mejor autoría teatral fue a parar a Laila Ripoll y Mariano Llorente, por El triángulo azul, espectáculo que también se llevó la mejor escenografía por el trabajo de Antonio Martín Burgos. La mejor producción privada fue para Duet for one de La Guindalera. El director de la ceremonia, Esteve Ferrer, quiso homenajear a las actrices españolas y todos los premios fueron entregados por profesionales femeninas. Las presentadoras y conductoras de la noche fueron igualmente mujeres. Hubo también momentos mágicos, como la versión bailada de Y al final, de Bunbury. Fueron múltiples las referencias críticas al 21% de IVA que sufre el sector de las artes escénicas en España y contra el cual se ha manifestado unánimemente toda la profesión escénica. Los políticos presentes fueron interpelados al respecto desde el escenario.


TVE censuró en sus informativos las referencias a la gala de los Premios Max de teatro. Según denuncia el Consejo de Informativos (CdI), Pepa Sastre, “la responsable del Canal 24 horas,  dio orden de dejar de informar sobre la entrega de los Premios Max, una gala en la que algunos de los premiados vertieron duras críticas contra el Gobierno y el IVA cultural”. En la misma línea, el TD1 del pasado martes limitó la información a unas colas breves, sin incluir declaración alguna de los participantes en la gala.  En la nota interna del Consejo de Informativos se hizo referencia a la normativa legal, al afirmar: “Consideramos que censurar esta noticia va en contra de las obligaciones de servicio público de la Corporación RTVE, establecidas en la ley de 2006”. El órgano de representación se refiere de la redacción al artículo 3, en el que se especifica que “debe garantizar la información objetiva, veraz y plural, que se deberá ajustar plenamente al criterio de independencia profesional y al pluralismo político social e ideológico presente en nuestra sociedad”. La nota culmina con una apelación: “Desde el CdI, volvemos a exigir a los responsables de los SSII que las decisiones editoriales se basen única y exclusivamente en criterios profesionales”. Aún sin nombrarles, dicha apelación se refiere en primer término al director del Canal 24 horas, Sergio Martín, y al director de Informativos, José Antonio Sánchez Gundín, como máximo responsable de los telediarios, y se produce después de que en los últimos meses se hayan producido numerosos actos de protesta contra la deriva de los informativos de TVE, a los que se ha acusado de “estar al servicio de la propaganda del Gobierno y del PP”. 

María Rosa Sardá, premiada con el Max de Honor.

Dentro de ese tono general crítico –tal y como se puede comprobar en la transmisión del evento–, cabe destacar la intervención de Rosa María Sardá, premiada con el Max de Honor por toda su trayectoria. “Quieren dejarnos con el culo al aire –dijo Sardá– pero los políticos pasan y nosotros, los artistas, seguimos. La cultura importa para la supervivencia de los pueblos. ¡Somos importantes! Lorca lo definió: 'Un pueblo que no cuida de su teatro es un pueblo muerto o moribundo'. Vamos a seguir luchando”. A continuación, la actriz dedicó un producto típico de su tierra, una butifarra, “a los que gobiernan”. “No, no voy a dar nombres –añadió– aunque ya me gustaría, pero les deseo que las vacaciones, que pronto van a tener, sean muy largas. Trabajamos para el público y ahí seguiremos pese a leyes oscurantistas. ¡Que les den!”. TVE no se atrevió a transmitir estas palabras reivindicativas de Sardá contra las penurias económicas que vive el mundo cultural con este Gobierno. En su discurso de agradecimiento, Sardá no se olvidó de dar las gracias a quienes han gravado las entradas de espectáculos con un 21% de IVA. No fue la única, pero sí la más representativa, a juzgar por el silencio que hizo de ella TVE. El gran protagonista de la tijera fue, según ElPlural.com, Sergio Martín, el director del Canal 24 Horas, un ‘bien mandado’, el perpetrador de la entrevista a Pablo Iglesias. Durante la noche, los redactores habían mantenido información de la gala… Pero a primera hora de la mañana, Martín, bien por su decisión, bien por ‘sugerencia’ de sus jefes, al llegar al despacho ordenó retirar la información de los Premios Max de la rueda de informaciones. Y cuando, en la redacción, pidieron explicaciones se les dijo que “el tema ha quedado antiguo”. Los redactores se sintieron no sólo manipulados, sino que fueron tratados una vez más como estúpidos… Al día siguiente, la situación no mejoró respecto a los telediarios… Estaba previsto que, en el de las 15 horas, la presentadora diera unas colas de la gran gala anual del teatro español, es decir, un texto completamente controlado por el equipo de edición, pero se redujo a ¡25 segundos!…El Consejo de Informativos contó estos hechos. “Consideramos –dijeron– que censurar esta noticia va en contra de las obligaciones de servicio público de la Corporación RTVE”. Y se exigió una vez más que “las decisiones editoriales se basen única y exclusivamente en criterios profesionales”.



Juan Riera escribe un articulo en el diario “Ultima Hora”, publicado en  Palma de Mallorca en la víspera del día de las elecciones. Bajo el título “Inca acudirá a votar morada de comida y bebida”, el periodista hace un retrato del ambiente isleño, remarcando que el alcalde de Inca, Rafa Torres, del PP, es un enamorado del celler Can Amar, en el que celebró generosos ágapes exclusivamente con mujeres, con la tercera edad,  con empresarios y comerciantes, con ex concejales, ofreciendo invitaciones y meriendas en diferentes zonas de Inca.  “La ciudad va a las urnas al borde de la indigestión –dice  Riera–. Torres se mostró muy halagador con las señoras, convencido de que si logreaba su apoyo, conseguiría a la vez lo propio con  toda su familia… Pero el acto más integrador de Rafael Torres se produjo el pasado miércoles en el local de la tercera edad de Cristo Rey. Organizó una cena para unas 150 personas, empresarios y trabajadores. Buena parte de los asistentes eran magrebíes del ramo de la construcción. Como es normal, el alcalde y candidato se mostró muy interesado por cómo le van las cosas a la comunidad musulmana inquera, que es muy numerosa. El candidato socialista, Virgili Moreno, también lo ha hecho y ha visitado la mezquita, aunque en este caso sin organizar comidas”.


Entre los fotomontajes seleccionados, el que abre esta sección sobre la corrupción, el de nuestros sueños, el de la crianza de ricos, el que se hace llamar apolítico y el del sueldo que no llega a final de mes






En el humor de esta semana: El Roto, Forges, Morgan, Malagón. Fari…









Pep Roig publicó, en Mallorca, sus dibujos: Flexion por irreflexión, Paren máquinas, Misión imposible  y Desiguales. 






Entre los vídeos de esta semana, los presentados a los Premios Max de teatro: "Cuando deje de llover" - TEATRO ESPAÑOL Mujeres y criados" - TEATRO ESPAÑOL

 "El testamento de María"
Iñaki Gabilondo entrevista a Blanca Portillo

 

 ROSA MARIA SARDÁ y la BUTIFARRA - Espectacular dedicatoria del Premio Max de Honor