domingo, 3 de enero de 2016

Los otros amos del dinero.

Mapa del caciquismo español publicado por el periódico satírico Gedeón S. XIX.

“Setenta y dos familias de caciques –escribía hace dos años Pablo Heraklio en diario unidad/nodo50–,  están arruinando a España por comunidades”. Un artículo que, pese al tiempo pasado, no ha perdido ni pizca su vigencia. “El poder en España –decía– se mueve en círculos, esferas, parcelas, divididas y repartidas gracias a años de pugnas y cuchilladas, y arraigadas gracias a casi 70 años de franquismo, 35 años de dictadura militar y 33 de dictadura parlamentaria. Busca y comprueba quien es el sátrapa que te está oprimiendo. Los caciques tienen una función esencial en la dictadura democrática: son los encargados de organizar a los compromisarios, consiguiendo el número de votos estimado por el partido político de turno. Hay muchas formas de llevarlo a cabo, desde organizar fiestas populares, montar periódicos o proporcionar trabajo a cambio de afiliación, tarea que se lleva realizando desde el primer sufragio. A cambio, se benefician de la concesión pública, repartiendo el dinero de las comisiones”. En ese artículo se pretendía mostrar a las familias de caciques que se habían adueñado del territorio físico, de modo que su palabra era ley, controlando ayuntamientos, jueces, comisarios, cajas, y periódicos. Pretendían el mismo poder que barones o marqueses y no necesitaban presentarse a las elecciones para que la corporación municipal hiciera lo que ellos ordenaban. “Por eso mismo –terminaba diciendo– quedan excluidas las familias que se mueven en la gran Banca o grandes obras, como las 15 familias que controlan el Ibex 35, vencedoras absolutas y cuyo poder se extiende por todo el territorio e incluso en el extranjero, como es el caso del Banco Santander, merecedoras de un artículo a parte”.


Cataluña, seguida de cerca por Madrid y Galicia, son las tres comunidades autónomas españolas con más número de ricos por metro cuadrado. Las sigue el País Vasco, donde las familias tradicionales de la burguesía vasca tienen mucho peso; Andalucía, con un número significativo de empresas cotizadas, y Castilla y León, donde los empresarios no parecen tan proclives a dar el salto a los parqués.


En mayo de 2014, Maribel González y José F. Leal escribían, bajo el título “Los amos del dinero”: “Hay vida y cuentas corrientes con muchos ceros más allá de las 100 fortunas que incluimos en nuestro ranking de ricos. Analizamos otros 70 apellidos cuyo patrimonio también merece el calificativo de 'multimillonario' y ponemos a todos en el mapa, para saber cómo se distribuye por regiones el dinero nacional”. En Andalucía citaban a la Familia Cosentino. Dedicado al diseño, producción y distribución de superficies de piedra natural, el Grupo Consentino impulsa la dimensión internacional de un negocio que facturaba más de 430 millones de euros, el 70% de los cuales procedía del mercado en el exterior gracias, entre otras cosas, a Silestone, su producto estrella. Miguel Gallego era la cabeza visible de la tercera generación que dirigía Migasa, segundo grupo aceitero andaluz que  aglutinaba marcas como La Masía, Ybarra..., y facturaba casi 490 millones de euros. Era el segundo grupo aceitero, por detrás de SOS (Koipe-Carbonell). La Familia Osborne estaba al frente de un consejo del Grupo Osborne, con más de 200 accionistas. Se asentaba en Osborne vinos, Solán de Cabras, jamones Sánchez Romero Carvajal, Mesones Cinco Jotas… José Romero González preside, desde 1980, el Grupo Prasa, una empresa familiar centrada en el negocio inmobiliario y en la gestión de residencias para la tercera edad. Al frente de más de 30 empresas propias y asociadas, Romero González es el máximo accionista del Córdoba Club de Fútbol. En los 60, el empresario malacitano, José Luis Sánchez Domínguez, sabía jugar sus cartas en el sector turístico. Una década después, se reconvertía en constructor, poniendo en marcha Construcciones Sánchez Domínguez, el germen de lo que hoy es el Grupo Sando, un grupo multinacional que factura más de 1.000 millones de euros. En la cruz de la moneda, su reciente imputación en el caso Mercasevilla. 


          En Aragón prevalecían dos nombres: Agapito Carmelo Iglesias García y Alfonso Soláns. El primero es natural de Navaleno (Soria), preside el Real Zaragoza desde 2006 y posee el 67% de la constructora maña Codesport, que reconoce activos de 84 millones y participa en el centro logístico Plaza, pulmón económico de la capital aragonesa. Iglesias aparece vinculado a 24 sociedades, la mayoría del mundo de la construcción. Por su parte, Alfonso Soláns, hijo único, heredó la empresa Pikolín (fundada en 1948) y la presidencia del Real Club Deportivo Zaragoza, que ocupó entre 1996 y 2006. El grupo tiene una cuota de mercado del 32% en España, del 25% en Francia (donde acaba de hacerse con la totalidad de la empresa líder Cofel) y del 20% en Portugal. Su facturación superó, en 2008, los 350 millones de euros.



Luis Delso Heras, un empresario curtido en el ámbito financiero, preside Isolux Corsán.

En Castilla y León, Pedro Ballvé Lantero presidía, desde 1978, Campofrío, el gigante cárnico español que hoy es socio del conglomerado internacional Groupe Smithfield Holdings, y Telepizza. Campofrío aceleró su salida al exterior a finales de los 80 con la creación de su filial rusa Camponos establecida en Moscú. En la década de los 90, vinieron las primeras aproximaciones a Portugal y Francia. Posteriormente, a finales de los 90, le llegó el turno a Rumania y Polonia. Entre los años 2000 y 2005, se produce el periodo de consolidación de Campofrío en España. La empresa alcanza el 18,3% de cuota de mercado convirtiéndose así en el segundo productor de elaborados cárnicos. Uno de los aspectos clave en este periodo fue la fusión por absorción del Grupo Navidul, su antiguo rival. El pasado mes de junio, Campofrío cambiaba de manos y se hacía cien por cien mexicana. Por otra parte, el soriano, Luis Delso Heras, un empresario de solera formado en Telefónica, Unión Fenosa, Transmediterránea, curtido en el ámbito financiero, preside Isolux Corsán, una de las mayores compañías españolas (con una plantilla de casi 8.000 empleados y una facturación que, en 2007, superaba los 2.400 millones). También es consejero de la inmobiliaria Colonial. Antonio Méndez Pozo, dueño de PROMECAL, formada por gran parte de los medios de comunicación de Castilla y León, era un constructor condenado a siete años de cárcel por falsificación en los 90, aunque sólo pasó nueve meses en prisión. “Hay más miedo a criticarle –se comentaba en ciertos medios–,  que al propio rey de España”. El vallisoletano, Carlos Moro, puso en marcha, en Valbuena de Duero, la Bodega Matarromera. Agrupaba siete bodegas de cuatro denominaciones de origen, exportaba a 50 países, elabora aceite y se preveía que, en 2010, lanzaría una línea de cosméticos del vino. Antonio Pérez González, consejero delegado de Dulces y Conservas Helios (Helios, Bebé, Eva, Mühlhäuser y Filito), era la quinta generación al frente de una empresa familiar que ya había cumplido 100 años. El grupo facturaba más de 110 millones de euros y empleaba a más de 700 personas. 

Félix Revuelta, presidente y accionista mayoritario del grupo empresarial Naturhouse.

Félix Revuelta Fernández es uno de los 100 empresarios más ricos de España. Con una fortuna estimada entre los 450 y los 500 millones de euros, según Magazine, suplemento dominical de El Mundo, este hombre afable y sonriente es un visionario para los negocios que sabe combinar su tiempo para el trabajo con la vida privada. Desde 1986 se encarga de la dieta de personas de todo el mundo gracias a Naturhouse, negocio que hoy entra en Bolsa. Nació en Hoz de Valdivieso (Burgos), es el presidente y fundador del grupo Kiluva, propietario de la cadena de franquicias Naturhouse, el negocio de las dietas. Sus primeras tiendas, en Barcelona y Vitoria, se abrieron en 1992; 23 años después está presente en 22 países con sus franquicias. Cuenta con más de 1.700 puntos de venta y factura unos de 240 millones de euros. Además, es consejero y segundo mayor accionista de la multinacional biotecnológica Natraceutical, Naturhouse, Kiluvadiet e inmobiliaria Tartales, Pagos de Valdivieso. Otro de los gastos que ha hecho y que parecen atender más a caprichos es el patrocinio del Logroñés, club de fútbol del que es presidente. Según él mismo declaró, lo hizo “por una cuestión sentimental. Me enteré de que los chicos no cobraban y eso no podía ser”. Muy comprometido con las labores humanitarias, colabora con varias entidades sin ánimo de lucro. En 2011, por ejemplo, apareció en la gala Children for Peace, donde se fotografió con Carmen Martínez-Bordiú y su entonces marido, José Campos. También ha estado presente en la Starlite Gala, la fiesta con la que Marbella cierra el festival de música de verano y en donde Antonio Banderas es el anfitrión. Es amigo de grandes personalidades, su mujer y él forman un tándem perfecto para las relaciones sociales. Siempre acuden juntos a las fiestas. Los que conocen a Félix Revuelta le definen como alguien “inquieto y activo”, por lo que, después de cerrar negocios millonarios, no duda en escaparse al mar para navegar. Le encanta la vela, deporte que sigue practicando.

Cospedal, junto a García Baquero, en la fábrica de quesos.

En Castilla-La Mancha vive el fundador de la constructora Hercesa, Juan José Cercadillo García, empresario alcarreño que sufriera, en 2008, el envite de la crisis inmobiliaria. Cayó el beneficio de su empresa y sus ventas anuales se  redujeron. Domingo Díaz de Mera, constructor, propietario del Balonmano Ciudad Real y accionista del grupo de comunicación “El Día”, de Ciudad Real, forma parte del accionariado del Aeropuerto de Ciudad Real. Su nombre aparece entre los deudores de Caja Castilla-La Mancha. A partir de del año 1988, tras la constitución de su primer grupo empresarial Grupo de empresas H.C.S.A, desarrolló su vida alrededor del mundo empresarial. Ha sido socio de referencia y miembro del Consejo de Administración de varias empresas Cotizadas de la Bolsa española (Metrovacesa y Colonial). En la misma comunidad vive la familia Díaz del Río. Manolo, el salchichero, era el apodo con el que conocían en Torrijos (Toledo) al creador de Navidul, la empresa que fundó en 1976. En los 90, dejó su gestión en manos de sus hijos, quienes, 10 años después, la vendieron a Campofrío por algo más de 50.000 millones de pesetas. Actualmente, Inmo 3, sociedad controlada por la familia Díaz del Río y Luis Serrano Martín, participa en el accionariado de la gran cárnica española (posee algo más del 7% del capital). Originaria de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), la Familia García Baquero creó el grupo quesero, diversificándose hacia otros sectores. Nunca vislumbró en lo que se iba a convertir su compañía cuando hace 52 años decidió dedicarse al mundo de los queso. Hersilio García Baquero, que falleció a los 79 años, empezó trabajando a los 12 en una vaquería, después pasó a hacer quesos y una noche del año 2000 decidió junto a sus hijos que no quería salir a Bolsa, a pesar de que todo estaba preparado para su anuncio a la opinión pública. “Qué necesidad tenemos de involucrarnos en este jaleo con lo bien que nos lo pasamos”. Así lo cuenta su hijo Miguel Ángel. Cuando saltó la crisis financiera, Hersilio respiró y se reafirmó en su idea de que era mejor no liarse con valores que suben y bajan. En 2004, García Baquero crea una promotora de geriátricos, GB Residencias, y poco después entra en el sector inmobiliario con la creación de Coblilac. A pesar de la crisis, el grupo parece haberle cogido el punto al ladrillo y en los últimos meses invierte millones de euros en inmuebles.

      Felipe VI entrega el II Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial al presidente de honor del grupo Freixenet, José Ferrer Sala.

A mediados de los 50, en Cataluña, la Familia Bernat tuvo la feliz idea de hacer un caramelo que se pudiera agarrar con un palo y nació Chupa Chups. La empresa se mantuvo en manos de los herederos hasta que decidieron venderla, en 2006, a la empresa italiana Perfetti van Melle. La familia diversificó sus inversiones, pero sigue teniendo patrimonios inmobiliarios comunes, como la Casa Batlló (Barcelona), obra de Gaudí y valorada en unos 80 millones de euros. Después de la venta de Chupa chups, sea cual sea la fortuna cosechada, los hermanos Bernat decidieron reinvertir y seguir activos en el sector empresarial a través del hólding Bernat Family Office, del que controlan, cada uno, un 20% del capital. Junto a Silvio Elías y Pere Botet, Pere Carbó fundó, en 1959, la empresa de supermercados Caprabo y en 2007 la vendieron al grupo vasco Eroski. La familia Carbó obtuvo más de 650 millones de euros por el 41% que controlaban de la empresa manteniendo, además, la propiedad de algunos locales que ocupaban los supermercados. En 2005, la familia Costafreda protagonizó una de las ventas empresariales más suculentas los últimos años: obtuvieron 900 millones de euros por Panrico, su emporio familiar fundado en 1962. Albert Costafreda Jo y sus cuatro hijos han diversificado sus ganancias a través de su holding familiar, Universal Panadería y Bollería SL. Además, tienen tres sicavs con 11,6 millones invertidos en Bolsa. Los ex propietarios de Panrico constituyeron UPB Casual Food, sociedad que se ha quedado con la marca y cuatro de los seis establecimientos. Por su parte,  José Ferrer Sala convirtió una empresa familiar en un imperio llamado Freixenet que emplea a más de 1.500 personas y que cada Navidad contrata a las estrellas más rutilantes para anunciar sus burbujas. Ya retirado de la primera fila, es presidente de Honor de Freixenet, que se anuncia como líder de ventas mundial de vino espumoso.

   La fundación Vila Casas ejerce de mecenas  del I+D catalán. Es titular de cuatro SICAVs con 100 millones.

En 1917, la familia Folch puso en marcha en Cataluña una fábrica de pinturas que hoy se ha convertido en el primer fabricante del mercado español. El presidente, Joaquín Folch Rusiñol, es, además, consejero del Banco Sabadell (posee acciones por valor de unos 60 millones de euros). Igualmente, en Cataluña, la familia Font Fabregó comenzó vendiendo en plazas y mercados a principios del siglo XX. En los años 70, los hermanos Joan y Josep aprovecharon la experiencia familiar para crear un grupo de distribución que se sustenta sobre los supermercados Bonpreu y los hipermercados Esclat. Antonio Portabella, hijo de Luis Portabella, quien fue el presidente de Danone España durante 40 años, posee un 12,5% de las acciones de la filial española del grupo lácteo. Además, su sociedad patrimonial Anpora Patrimonio SL cuenta con un extenso patrimonio inmobiliario en Barcelona (238.580 millones en activos) y una empresa alimentaria (Anxoves de l’Escala). Además, tiene invertidos en Bolsa cuatro millones de euros a través de una sicav. José María Pujol Artigas preside Ficosa Internacional, un gigante de la fabricación de componentes para la automoción Ficosa opera en 19 países y cuenta con una plantilla de más de 7.000 trabajadores. Artigas es, además, consejero del grupo logístico Mecalux, aunque no tiene participación. El Grupo Uriach, farmacéutico, en la actualidad es uno de los mayores de nuestro país. Cuenta con varias divisiones, entre las que destaca Palau Pharma, que tiene como socios a Caixa Catalunya, Caja Duero y Najeti Capital. Poseen, entre otros, Uriach Farma, planta de producción farmacéutica, y Urquina, planta de producción química. Finalmente, Antoni Vila Casas fundó los laboratorios Prodes, que fusionó con Almirall, en 1997. La fundación Vila Casas ejerce de mecenas del I+D catalán. Es titular de cuatro sicavs con 100 millones, invierte en ladrillos y es copropietario de la Torre Agbar, en Barcelona. 

Francisco Juan Ros Garcia.

De la Comunidad Valenciana son tres empresarios que marcaron tendencia. El primero de ellos, Enrique Bañuelos, empieza vendiendo miel en su Sagunto natal y, con apenas 40 años, convierte su inmobiliaria Astroc en la abeja reina de la burbuja inmobiliaria. Llega a ocupar el puesto 95 de la lista Forbes con una fortuna estimada de 7.700 millones de euros. Sin embargo, su reinado fue efímero y durante el invierno de 2007 su empresa se hundió en Bolsa en sólo dos meses. Abandonó la presidencia, su puesto en el consejo del Sabadell (era principal accionista individual) y se refugió en Brasil. El segundo, Héctor Colonques Moreno, preside, junto con su hermano, Manuel, Porcelanosa Grup el imperio de la cerámica que fundaron, en Villarreal, junto a su hermano, José Soriano (los tres se dedicaban entonces a negocios familiares relacionados con la exportación de naranjas). Tiempo después decidieron constituir una central hortofrutícola de mayor tamaño asociándose con otros empresarios de la zona. Actualmente Porcelanosa Grupo está formado por ocho empresas industriales que producen tanto pavimentos y revestimientos cerámicos como recubrimientos de piedra o madera natural, mobiliario de cocina, equipamientos de baño y sistemas constructivos, distribuidos en todo el mundo a través de una red comercial con más de 400 tiendas. El tercer empresario valenciano es Francisco Ros Casares quien abriera, en 1954, un pequeño almacén de hierro en Valencia, hoy convertido en la Corporación Ros Casares SL. La segunda generación familiar está al frente de un holding que emplea a 1.400 personas y cuenta con negocios en el sector siderúrgico, inmobiliario, logístico, medio ambiente... Ros Casares se convirtió en 1973 en presidente del Valencia CF. El grupo empresarial también adquirió el Club de Baloncesto Godella, que pasó a llamarse Ros Casares Valencia y alcanzó la cumbre del baloncesto español femenino antes de sucumbir a la recesión en 2012.

      Rey recibe de manos de  Fernando Fernández-Tapias la primera Medalla de Oro de la Academia con la efigie de su padre, el Conde de Barcelona.

En Galicia, Julia Ávalos Pérez, viuda de José María Sánchez Rivas, fundador de la constructora San José en 1962, y su hija, María José Sánchez, mantienen un 18,5% de la empresa cotizada. Por su parte, José Baltasar Silveira Cañizares, nacido en la extremeña, Helechosa de los Montes, fija sus negocios en el puerto de Vigo. Preside la naviera Nosa Terra (Elcano y Remolcanosa), con filiales en Bahamas y Madeira, y es propietario del Policlínico Povisa (Vigo). Silveira es vicepresidente de la aseguradora Aegón España y participa en la sicav Títulos Galicia que invierte 2,6 millones. La familia Calvo Pumpido, fundado en 1940, fue una de las mayores conserveras de pescado del mundo.  Pedro Fernández Puentes representa a una de las ramas de la emprendedora familia Fernández Fernández, primos de Manuel y José María F. Sousa-Faro, presidentes de Zeltia y Pescanova. Pedro, junto a dos hermanos, posee el 7% de Zeltia, controla CZ Veterinaria y preside la sicav Ingercove, con 21 millones en Bolsa. Finalmente, Fernando Fernández Tapias es el naviero que se mueve entre Vigo, Madrid (para ocuparse de la presidencia de la Cámara de Comercio) y Marbella, donde veranea junto a su esposa, Nuria González, 37 años menor que él. En 2004, vende sus petroleros a la canadiense Teekay, de la que actúa como filial en España y Latinoamérica. Su naviera posee un 20,5% de los astilleros Navigasa. Fue, además, el fundador de las empresas navales Amura S.A. y Roda S.A. En 1985, se convirtió en el Presidente de Confederación de Empresarios Independientes de Madrid – CEIM. Su expansión llegó a empresas, como la naval, Fernández-Tapias S.A., Conservas Peña S.A. y Conservas Portonovo S.A. Josefa Ortega Gaona y la familia Ortega fueron cofundadoras de Inditex. Por su parte, Juan Manuel Urgoiti López de Ocaña lleva casi dos décadas fiel a Amancio Ortega, como consejero de Inditex y pequeño accionista. También lo es de Acciona y del Banco Gallego. Preside varias fundaciones así como las sociedades Activest y JMU Gestión.

    Nuevo ferry de Naviera Armas.

En las islas Canarias, Antonio Armas Curbelo es el heredero de Antonio Armas Fernández, armador y dueño de Naviera Armas, establecida al color del franquismo en 1941. Cuenta con la flota de ferrys más grande de Europa. En 2008, se hace famoso por el hundimiento aparentemente intencionado del ferry ASSALAMA entre Tarfaya (Marueco) y Fuerteventura. Ni policía, ni el juez, ni el abogado, abogado, ni el gobierno, ni la autoridad portuaria, coinciden en las investigaciones. Amid Achí Fadul, de origen sirio, es el mayor multifranquiciado de Canarias con más de 180 tiendas de cadenas como Stradivarius, Punto Roma, Etam, Levi’s, Timberland, Nike… Preside el grupo de empresas Número Uno, que agrupa sus comercios y promociones inmobiliarias. Además, participa en el centro comercial Las Rotondas (Fuerteventura). Por parte, Sergio Alonso Reyes preside la importadora de vehículos Domingo Alonso, formado por 19 empresas del sector automovilístico, surgida en 1953, que representa a Audi, Volkswagen y Skoda en Canarias, Colombia, Venezuela, Mauritania, Gibraltar, Cabo Verde y Cuba. Además, Alonso participa en el grupo hotelero Cordial y en el Hospital San Roque de Maspalomas. Grandes superficies, bloques de pisos y centros comerciales llevan el sello de  Ambrosio Jiménez Quintana. Una de sus iniciativas, Montaña Pacho, suspendida en 2005 porque pretendía construir un centro de deportes de invierno en La Laguna, levantó ampollas. Juan Miguel Sanjuán Jover representa los intereses de la familia Sanjuán García, dueña del Grupo Satocan –constructora y propietaria de hoteles, campos de golf e inmuebles con negocios en Marruecos y Senegal–. Posee un 3,53% de la constructora Sacyr, valorado en 100 millones, una sicav (Satocan Sicav), con 40 millones en Bolsa y el 10% de la aerolínea Binter y Naysa (a través de Eléctrica Canaria Ferma). Además, integra el grupo adjudicatario de las obras de ampliación del Canal de Panamá.

Un incendio en  la noche del 12 de febrero de 2005 redujo a cenizas el que fuera el octavo rascacielos más grande de Madrid. Windsor renació, de sus propias cenizas, como el ave Fénix, convertido en el buque insignia de El Corte Inglés en toda España.

Carlos Cutillas, riojano y presidente de Inmobiliaria Chamartín, sufrió en Madrid, como todos los empresarios del sector, la crisis del ladrillo. Vendió cuatro centros comerciales que tenía en Portugal y que se encontraban en quiebra. Antonio Fernández Rubio presidió y controló la constructora Aldesa, a través de las sociedades holding Favifam y Ferruan Inversiones SL. Su actividad se centró en la construcción de infraestructuras y obra civil. Gonzalo Hinojosa Fernández de Angulo estuvo durante 25 años al frente de Cortefiel, la empresa familiar centenaria. En 2005, los descendientes de los fundadores vendieron su participación por 780 millones de euros. Con las rentas obtenidas, entraron en el sector hotelero de la mano de Marsans y en el inmobiliario, comprado el edificio Ática a Metrovacesa, en Madrid. Además, es accionista de la sociedad de capital riesgo cotizada Dinamia, de Telefónica y de las perfumerías BodyBell. El empresario inmobiliario, Joaquín Martínez López, tiene una participación en el Banco Guipuzcoano del 10,75%, valorada en casi 80 millones de euros. En el consejo le representa su hijo José Ramón Martínez Sufrategui, cuyo nombre aparece vinculado con una decena de empresas relacionadas con la construcción, como Sa Villa Rosa y Comercial del Campo, cuyos activos superan los 200 millones de euros. La Familia Reyzábal vendió a El Corte Inglés las cenizas de su emblemático edificio Windsor (Madrid) y adquirió a Mutua Madrileña, a través de su sociedad Reyza 2006, un edificio en la misma arteria empresarial madrileña. De origen burgalés, esta familia hizo su fortuna en los 60. En 2008, cifraba sus activos en 104 millones de euros y presidían la sicav Mesa de Inversiones, con 4 millones en Bolsa. Finalmente, la familia Ungría convirtió el pequeño negocio familiar dedicado a la defensa de la propiedad industrial en Ungría Patentes y Marcas, una empresa dirigida por Javier Ungría, la tercera generación, que lidera el sector. La familia controla a través de su sociedad patrimonial Páramus el 10,5% del Banco Gallego y 13% de la Inmobiliaria Valdebebas, Dossier Media, Tatum Consulting Group.

José María Bergareche.

Vinculado al grupo de comunicación Vocento (ABC, Qué, Punto Radio...), José María Bergareche era, en noviembre del 2012, vicepresidente primero de la compañía cotizada, mientras que Santiago Bergareche, presidente no ejecutivo de Cepsa, también formó parte del consejo de administración a través de la sociedad Bycomels Prensa. Fueron los propietarios vascos del 8% del capital. Cuñado de Emilio Botín, Jaime Castellanos Borrego fue presidente del grupo de comunicación Recoletos desde 1998 hasta que, en 2003, los vendió a la italiana RCS (editora de ’El Mundo’). Sigue vinculado a los medios de comunicación, a través del 4,4% que controla de Vocento. Es presidente del banco de negocios Lazard en España y consejero independiente de Acciona. Además, participa en la sicav Long Investor, con 2,4 millones de euros en Bolsa. Otra importante familia vasca es Loizaga, propietaria de la sociedad de capital riesgo Mercapital, fundada en 1985 por José María Loizaga (consejero de ACS ) y dirigida por su hijo Javier. Desde su creación, han invertido más de 1.000 millones de euros en empresas de diversos sectores. Son propietarios de la sociedad inversora participada Cartera Industrial. Además del reconocimiento del apellido, Javier Loizaga lleva muchos años en la brecha del capital riesgo, llegando a ocupar diversas posiciones relevantes tanto en la EVCA (Asociación Europea de Capital Riesgo), organización que llegó a presidir, como en ASCRI (Asociación Española de Capital Riesgo), donde fue presidente en el año 1995. Por otra parte, Jorge Manuel Sendagorta Gomendio pertenece a una de las familias tradicionales que formó parte del clan Neguri y preside Sener, fundada por su padre en los 50. Santiago Ybarra Churruca y los Ybarra pertenecen a una de las familias con más alcurnia de la burguesía vasca, propietaria del grupo El Correo (Vocento). Hoy, sigue siendo presidente de honor y mantiene una participación en Vocento del 11%. Por su parte, la familia Zardoya fundó su negocio de elevadores, creció durante el despegue inmobiliario de los 60 y, en 1974, de la mano de su entonces director general, José María Loizaga, se fusionó con la multinacional Schneider Otis y salieron a Bolsa. 

El Rey, con Plácido Arango, durante una audiencia.

En el Principado de Asturias, Plácido Arango Arias, presidente del Real Patronato del Museo Nacional del Prado y dueño del imperio hostelero Vips, hace unos años dejó su timón en manos de sus hijos para dedicarse a su gran pasión: el arte (posee una de las colecciones más importantes de España). El grupo cuenta con 375 establecimientos en España y Francia, genera más de 10.000 empleados. Jorge Cosmen es la segunda generación de una familia asturiana dedicada desde hace un siglo al transporte por carretera. Desde su llegada a la presidencia de Alsa, a mediados de los 90, no sólo impulsó la incorporación de su compañía al gigante británico National Express (hasta la ampliación de capital del grupo, era el mayor accionista con el 18,6% de las acciones), sino que se hizo con la gestión de su competidora Continental Auto. El tercer grande del Principado es Blas Herrero. Se inició como representante de marcas de leche, creó la empresa Radio Blanca y acabó ganándole un pulso a Onda Cero (propiedad de Antena 3 y, a su vez, del grupo Planeta), que le reportó más de 200 millones de euros. Desde entonces, el propietario del imperio Kiss Fm ha mirado especialmente hacia el ladrillo (es el segundo accionista de la inmobiliaria Renta Corporación y tiene varias empresas en el sector).


Es sólo una pequeña muestra, aunque bastante significativa, de Maribel González y José F. Leal en “Los amos del dinero”. Gracias a sus contactos políticos, vasallos y miembros de los clanes controlan indirectamente la recaudación, y se aprovechan del sistema coercitivo estatal para adsorber los fondos de los presupuestos, en forma de subvención. Los mismos les proporcionan acceso a los concursos públicos. “La oligarquía domina el territorio. Controla todos los aspectos de nuestra vida: lo que comemos, los vestidos, coches, casas. Es imposible escapar de sus garras acudiendo a los circuitos comerciales establecidos. Pero es casi imposible montar alternativas, ya que ellos poseen los medios de producción y los dispositivos legales que justifican su supremacía. El Consumo responsable es necesario, pero no suficiente. Se debe cuestionar todo su sistema de valores, lo cual nos llevará a encontrar alternativas. Estas existen, y gusten o no, pasan por una redistribución de los bienes sin el uso de dinero. Negar su máxima es negar su sistema entero: mercado y propiedad privada”.


Los partidos políticos son meros mensajeros de la élite propietaria del sistema financiero y rinden obediencia al poder del dinero. Es al poder al que deben el auge de sus partidos y sus carreras políticas. Estamos hartos de  ver  cómo políticos de signo variado, después de prestar sus servicios, son recolocados en grandes multinacionales propiedad de los mismos amos del sistema. La concentración de poder es de una magnitud tan alta que muchos no querrán creer la realidad de los hechos. ¿Y los empresarios? Porque también habrá empresarios (grandes y pequeños) en esos más 7,2 millones de votantes del PP. Pues que también salgan a la calle y celebren las dos subidas de pensiones y SMI, porque gracias a esos incrementos van a ver cómo el consumo se dispara, cómo unos y otros estiran sus 2 euros y sus 6,48 euros  mensuales para que la facturación de las empresas se disparen. Porque, siguiendo con estos ejemplos paroxísticos, los empresarios puedan seguir “creando riqueza” con esos 1.500 empleados diarios… Habrá, incluso, trabajadores afortunados que pillen hasta dos empleos diarios de esos 1.500, uno de mañana y otro de tarde… Aunque el Papa Francisco nos advierte del “río de miseria” que golpea al mundo, al tiempo que invita a entender la plenitud de los tiempos desde la fe. Y, pretende que se logre un mundo mejor y se acabe “con que la arrogancia del más fuerte continúe humillando al más débil”.


El pasado martes se celebró el último Consejo de Ministros del año. Entre otras medidas, se dio vía libre a la subida del 1% del salario mínimo (SMI) y la revalorización de las pensiones del 0,25%… Nada que no supiéramos ya, pues venía reflejado en el Presupuestos Generales del Estado para 2016. “Dicho de otro modo –escribía David Bollero bajo el título ‘Pensionistas del PP, ¡a celebrar los dos euros!’–, que más de 7,2 millones de españoles, los que votaron al PP el pasado 20 de diciembre, que aplaudirán la medida. Entre ellos, seguramente, habrá muchos pensionistas para los que hoy no vale criticar la subida, de eso nada. A los que tienen pensiones mínimas con cónyuge, yo les animo a salir a la calle y a tirar la casa por la ventana con los 2 euros de más que subirá su pensión (1,6 euros sin cónyuge). Sean consecuentes con lo votado: el PP se jactó de haber subido siempre las pensiones y de seguir haciéndolo en el futuro y ha cumplido, ¿no es así? ¿Que un 0,25% es poco? Lo que venía en los PGE 2016, ahí no hubo trampa ni cartón y por eso quiero imaginar que esos cientos de jubilados, muchos de los cuales están salvando con sus pensiones a sus hijos y sus familias que todavía no han pescado uno de esos 1.500 empleos que gracias a Rajoy se crean todos los días, echaron bien sus cuentas y vieron que con esos dos eurillos podrían hacer frente a, por ejemplo, el pago de la luz que, no olvidemos, es más cara en Madrid que en Berverly Hills (también gracias a Mariano). Del mismo modo, entre esos más 7,2 millones de votantes del PP seguramente habrá parados y trabajadores con empleos precarios. Cuando éstos introdujeron su voto en la urna debieron pensar que ‘como con el PP, con nadie’ y hoy, en recompensa por aquel voto, los de Rajoy les suben el SMI algo menos de 6,50 euros, lo que no da ni para un billete de metrobús de 10 viajes (de hecho, es la mitad)… Y ahí, ¿hay que mirar sólo a los de Génova? Por supuesto que no, también a UGT y CCOO, que hace hoy sacan pecho y aletean protestando ante esta subida del 1% pero que, cuando tuvieron que negociar el IIIer Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) con la CEOE, lo único que consiguieron es un 1,5% de subida, es decir, medio punto porcentual más de lo que hoy aprobará el Gobierno… la diferencia, por la que hoy sacan pecho UGT y CCOO, son 3 euros… ustedes dirán…”.


“El tiempo –escribe David Torres, bajo el título ‘Una año más y uno menos’– es una magnitud relativa desde mucho antes de que lo anunciara Einstein. Tres minutos de dolor, una hora de tedio, un discurso parlamentario pueden hacerse interminables. Sin embargo, ciertas novelas de seiscientas páginas, una travesía por mar, el primer concierto para piano de Brahms interpretado por Glenn Gould siempre me resultan demasiado breves. Creo que no soy el único para quien el tiempo de la música, de la literatura o del amor no responden al cronómetro, ni al calendario, mucho menos a la andadura seca y cojitranca de los relojes (…)  Un vecino mío, un anciano al que le costaba un mundo subir los cinco tramos de escaleras, decía cada vez que llegaban estas fechas: “Un año más. Y uno menos”. Hace muchos años que dejó de decirlo. Cuando el tiempo se cerró sobre él, como hará sobre todos nosotros, se reveló la trampa de la existencia moldeada en dos fechas sobre una lápida. Borges dedicó un largo y complejo ensayo metafísico a intentar refutar el tiempo. Después de diversas iluminaciones y argumentos espléndidos tiró la toalla con estas marmóreas palabras: Negar la sucesión temporal, negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos. Nuestro destino (…) no es espantoso por irreal; es espantoso porque es irreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Torres”.


Entre las fotomontajes de esta semana, ¿la monar…qué?, Si no sabes torear ¿por qué te metes?, Cambio de nombre de calle, Bélgica, 500 días sin Gobierno, El Gobierno, orgulloso de subir el salario-base, en el día de los Inocentes, Los cuartos, en Suiza, Elecciones 20-D, En el gallinero, Las aventuras del Presidente,  ¿Saben aquel que diu…?, Todos los políticos hablan de la transparencia, pero la única que hace algo es Cristina Pedroche.













Otros humoristas de la prensa diaria: Forges, El Roto, Perdis, M. Fontdevila, B. Vergara, Alonso, Indígoras y Pachi, A. López, Mel, J. R. Mora, Ricardo…






















Pep Roig: Duda, Que por lo menos nos quedemos como estamos, El mal necesario, La limosna de Rajoy y Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.







Hoy recogemos cinco vídeos. En el primero, el último Consejo de Ministros del año que acabamos de pasar en el que, entre otras medidas, se dio vía libre a la subida del 1% del salario mínimo (SMI) y la revalorización de las pensiones del 0,25%.
En el segundo observamos la tensión registrada en la cena “de empresa” que la CUP ofreciera en Navidad. Está en catalán, pero seguro que lo entienden todo.
En el tercero, Mariano Rajoy (Queco Novell) y la dirección del PP están tristes. Han ganado las elecciones, pero le llegó la hora de temer por la mayoría absoluta que les acompañó los últimos cuatro años.
 
El último es sobre Víctor Lidio Jara (septiembre de 1932-septiembre de 1973) un músico, cantautor, profesor, director de teatro, activista político y militante del PC de Chile. Es un referente internacional de la canción protesta y de cantautor, y uno de los artistas más emblemáticos del movimiento músico-social llamado “Nueva Canción Chilena”. Tras el golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende, Jara fue detenido por las fuerzas represivas de la dictadura militar recién establecida. Fue torturado y posteriormente asesinado en el antiguo Estadio Chile, que con el retorno de la democracia, fue renombrado “Estadio Víctor Jara”. “Te Recuerdo, Amanda” es una famosa canción del cantautor, publicada en su disco "Pongo en tus manos Abiertas”.