miércoles, 13 de enero de 2016

Rajoy y la indecencia.


Marcos Cruz escribe en “La Lamentable” el artículo titulado “Rajoy y la indecencia” que comienza así: “Curiosa acusación la que recibió el actual Presidente del Gobierno en su debate con Pedro Sánchez.  El de no ser una persona decente. Insulto éste que era reservado en tiempos no tan remotos sólo para las mujeres.  El sentido de la decencia sólo se predicaba respecto al sexo femenino, no al masculino, cuyo comportamiento (de índole sexual) no sólo no podía ser calificado de indecente, sino que además era considerado como todo un símbolo de virilidad. Resulta curioso porque el señor Rajoy, con sus sesenta años a cuestas, pertenece a esa generación en la que sólo podían ser consideradas indecentes las mujeres.  Bien es verdad que, si uno mira el diccionario de la Real Academia, la decencia es sinónimo de honestidad. Si curioso fue el insulto, también resultó curiosa la respuesta: ‘Hasta aquí hemos llegado’, acompañado de un simple gesto de ajustarse las gafas.  A fe mía que nunca había visto un gesto de indignación más extraño”.

Cruz analiza, a continuación, la serie de afirmaciones lanzadas por un Rajoy acosado:
1.- “Es un político honrado porque nadie lo ha denunciado”.  Si bien es cierto que si viviera en Francia o en cualquier país moderno de la Europa no Mediterránea, es más que posible que no sólo hubiera sido denunciado, sino que ya estuviera cumpliendo condena.  Pues cuando en un proceso judicial ha quedado demostrado que la reforma de su despacho personal en la sede del PP en Génova, se pagó con dinero B, si afirma su inocencia debería dimitir por incompetencia.  Si no sabe lo que pasa en su partido, ¿cómo va a saber lo que pasa en todo un país?  ¿Y en Europa?

2.- “Si hubiera querido ganar dinero se hubiera quedado como Registrador”.  Afirmación falsa donde las haya, pues legalmente ha podido percibir ambas remuneraciones durante sus primeros años como político y Registrador, y siendo líder de la oposición y Presidente del Gobierno, con su particular partida de gastos sin justificar, ha tenido a su disposición mucho más dinero que lo que puedan ganar diez registradores juntos durante toda su carrera.  Y eso sólo en 12 años.

3.- “Se tendría que haber presentado contra él una moción de censura teniendo mayoría absoluta en el Congreso”.  Con acusaciones mayores al señor Zapatero (la de la conspiración que costó la vida a tantos españoles), usted no se atrevió a plantear ninguna moción de censura.  Todo un ejemplo de coherencia el suyo… Para terminar, señor Rajoy –concluye Marcos Cruz–, los insultos que usted cree haber recibido son una ridiculez con los que lanzó al señor Zapatero cuando usted era líder de la oposición.  (Parece haberse olvidado de aquella frase de que para ser Presidente del Gobierno hacía falta algo más que tener 18 años y poder votar). Y, como Presidente del Gobierno, si cree que lo ha hecho tan bien, y parece estar tan contento de pasar de la mayoría absoluta más exitosa del PP a unas perspectivas de cerca de 130 diputados, por algo será.  No debe usted tener la conciencia muy tranquila cuando se muestra tan contento de ir primero en las encuestas con una bajada de votos tan espectacular para tan solo cuatro años de gobierno”.