viernes, 8 de enero de 2016

Multa millonaria a Endesa por sobrefacturación de la luz a 400.000 andaluces.

 Antonio Moreno, un jubilado contra una gran estafa.

Hace seis años, Antonio Moreno Alfaro, un ingeniero jubilado sevillano autor del blog www.estafaluz.com, detectó que Endesa había enviado una serie de contratos en los que se modificaba la potencia (de 220 a 230 voltios entre fase y neutro) sin advertir al usuario. El gigante eléctrico cuantifica las cantidades excesivamente cobradas en una media de 50 euros por cliente, incluidos los intereses de demora. Endesa contabilizó 4,6 millones de consumidores en Andalucía. La Junta de Andalucía no empezó a ordenar la devolución del dinero a los clientes hasta el 10 de marzo de 2015, a pesar de que el expediente informativo fue abierto el 19 de julio de 2011. Fuentes oficiales de Endesa explicaron que la sobrefacturación se constató por la reclamación del denunciante y “vino motivada por una discrepancia en la interpretación de la normativa para adaptar los contratos a las nuevas tensiones” establecidas en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) publicado en el Boletín Oficial del Estado del 18 de septiembre de 2002 y que entró en vigor justo un año más tarde.

El 20 de noviembre de 2009, Moreno Alfaro, guardián de los consumidores frente a los abusos, irregularidades y «estafas amparadas por la Ley» de las compañías eléctricas, presentó una denuncia ante la entonces directora general de Energía de la Junta de Andalucía, Eva María Vázquez Sánchez, en la que informaba de la “sobrefacturación de la potencias a los abonados con contratos anteriores al 18 de septiembre de 2003”. En ese momento, fijó la cantidad cobrada en exceso en 1,3 millones de euros al mes. El expediente informativo se abrió tras ser aprobada la reclamación de Moreno Alfaro y ya en la nota informativa publicada por la Junta de Andalucía el 14 de octubre de 2015, tras la resolución del expediente de discrepancia de 13 de marzo de 2015, se reconoce el “perjuicio económico para los usuarios” y que Endesa cobró estas facturas “de modo indebido”.  En escrito del 16 de enero de 2015, Moreno Alfaro había acusado a la entonces directora general de Industria, Energía y Minas, María José Asensio, “por complicidad omisiva en la sobrefacturación por Endesa”. Imputada en el caso de la mina de Aznalcóllar, Asensio fue fulminada en su puesto. El gigante energético (con una cuota de mercado de más del 90% en Andalucía: el 98% en Sevilla y el 99% en Málaga) sostuvo que las devoluciones se encontraban “prácticamente finiquitadas, ejecutadas al 97%”. La Dirección General de Energía apenas analizó el 10% de los clientes de Endesa Distribución en Andalucía. “Hemos hecho un estudio previo del número de afectados –precisaba fuentes oficiales de Endesa–. No puede ser que sean más”. E insistían que “seguiremos colaborando con la Junta de Andalucía”.

Moreno Alfaro, en una entrevista concedida a El Confidencial en su domicilio de Sevilla, denunciaba que las devoluciones estuvieron siendo efectuadas “en el más completo silencio para evitar la alarma social que se produciría si la opinión pública supiera cuál fue la artimaña utilizada para cobrar en exceso y por qué la Junta había tardado casi seis años en ordenar a Endesa que devolviera las cantidades ilegalmente cobradas, incluidos intereses de demora”. Moreno Alfaro relató, en un escrito presentado el pasado 14 de octubre a la jefa de servicio de Energía de la Dirección General de Industria, Energía y Minas, María Isabel González Cuenca, que en la factura remitida por Endesa Energía XXI a usuarios con derecho a devolución “no constan los datos necesarios” para que sepan cuánto dinero se les devuelve “y comprueben que las cantidades devueltas son las correctas”. 

Mañana: /Y II) ¿Quién es Antonio Moreno Alfaro?