jueves, 21 de enero de 2016

Mientras su hija y su yerno son juzgados en Palma, el rey Juan Carlos rejuvenece en La Florida.


José Fanjul (el de la izquierda) y el Rey Juan Carlos, con varios empresarios. 
El nuevo velero de Juan Carlos, contruído en Finlandia.

Mientras en España, Felipe VI se enfrenta a uno de sus problemas más acuciantes del momento, la elección del nuevo Gobierno, su padre, lejos de los problemas de su reino, rejuvenece en la Republica Dominicana y en la Florida. El viernes pasado acudió a una fiesta benéfica con su amigo Pepe Fanjul, rey del azúcar que le acompaña en esto últimos tiempos de soledad tras el escándalo de Corinna o el de su accidente de caza. Luego, el Rey Juan Carlos voló a la Florida, en donde acudió a una fiesta en Palm Beach, continuando su vida a todo tren. Precisamente la misma semana en que su hija y su yerno se sentaban en el banquillo de los acusados juzgados por el caso Nóos acudió a una fiesta benéfica en el Court Hotel de Palm Beach, uno de los hoteles más célebres de la zona, de cinco estrellas, con todo tipo de lujos..

En diversas ocasiones el rey aceptó la invitación de los Fanju, en su lujosa urbanización Casa de Campo, en la República Dominicana, donde tienen playa propia, campos de golf y hasta un teatro con capacidad para miles de personas. Allí suelen coincidir todos los años la flor y nata mundial. Y Juan Carlos, sin obligaciones que le acucien, no se lo pierde. De allí saltó a La Florida, en la fiesta de Palm Beach, donde se dejó ver con su nueva “amiga entrañable”, Derorah Noville, una periodista estadounidense de 57 años que trabaja en la CBS. Según informaron varios medios estadounidenses el pasado año, Norville y Juan Carlos se conocieron precisamente en el complejo del rey del azúcar en la República Dominicana. En marzo pasado recibió un homenaje por ser la presentadora que más tiempo lleva en la televisión de Estados Unidos.

Casada con el empresario sueco, Karl Wellner, Derorah ha tenido tres hijos. Con ella y con un nuevo velero –de casco de madera construido en 1929, en Finlandia, la embarcación llegó al puerto de Sanxenxo (Pontevedra) hace unas a semanas–, el monarca jubilado parece haber rejuvenecido. Desde primeros de junio del 2014, que abdicó como rey de España debido a su ajetreada vida sentimental, Juan Carlos se ha dedicado a viajar por el mundo y a recuperar el tiempo perdido.