martes, 26 de enero de 2016

Una chirigota clona al alcalde Cádiz y recrea los plenos municipales.

 Una chirigota que emula a Kichi.

El alcalde de Cádiz, José María González (Podemos) ya tiene su propia chirigota, gracias a la actuación en el Concurso Oficial de Agrupaciones de ‘Los Kichis’ (apodo de José María González), que emula con todo lujo de detalles la figura del político gaditano y recrea los intensos momentos de los plenos municipales. Se trata de  una agrupación de Marcos Romero y Javier García, que ha decidido utilizar el tipo del alcalde con una fiel recreación de los aspectos físicos (las gafas, las orejas, el pelo), su vestimenta (camisa blanca, mochila), además de algunos detalles carnavalescos como un bonobús en el bolsillo de la chaqueta, fotos de su pareja, Teresa Rodríguez, o de Pablo Iglesias o un bastón de mando formado por un palo y un mando a distancia.

“Me han clavado –confiesa el alcalde al terminar la representación de la chirigota, rodeado de sus clones, a los que abrazó y agradeció el tono empleado en esta divertida parodia– Me están cantando mucho, y muchas cosas buenas, porque los autores me ven como uno de ellos, como un vecino, como un carnavalero, pero también me dan toques de atención para que no les traicione”. Es uno de los temas más recurrentes en los repertorios de las chirigotas, comparsas, coros y cuartetos.

Antes de ser alcalde, González ya salía cada año en el concurso oficial de  comparsas, que este año, ya sin él, actuó el pasado martes, con el nombre ‘La Comunidad’. Los Kichi’ empezaron su representación con un intento de parar un desahucio, tal y como ocurre en la realidad, mientras la Policía se lleva a un ciudadano y ellos gritan ‘Suéltalo’ con la música de Frozen. Los pasodobles y cuplés incluyen elogios al alcalde, también llamadas a seguir el “buen camino”, y críticas hacia su antecesora, Teófila Martínez (PP), a la que saludan mirando a las cámaras que retransmiten el concurso porque ahora tiene que seguirlo desde la televisión. La parte final de la actuación, sitúa a uno de los Kichi en el sillón de alcalde mientras los demás emulan a concejales del PP y del PSOE en un pleno municipal, en el que no se llega a ningún acuerdo.