viernes, 22 de abril de 2016

Mallorca es, según TripAvisor, la primera isla de España, la segunda de Europa y la sexta del mundo.

 Torrent de Pareis.

Colas para comer en la Iglesia de los capuchinos en Palma de Mallorca. 

Mallorca acaba de ser premiada como la mejor isla de España, la segunda mejor de Europa y la sexta mejor del mundo, por los premios ‘Travellers Choice’ de TripAdvisor, que también incluyen en los galardones a Ibiza, Menorca y Formentera, entre las diez mejores del país. Con sede en Needham (Massachusetts), TripAdvisor es una de las compañías de viajes más grande del mundo, con más de 60 millones de miembros y más de 170 millones de críticas y opiniones de hoteles, restaurantes, atracciones y otros negocios relacionados con los viajes. Para semejante elección se ha utilizado un algoritmo que tiene en cuenta la cantidad y calidad de los comentarios y clasificaciones de hoteles, restaurantes y lugares de interés en islas de todo el mundo, reunidos en un periodo de 12 meses. En esta nueva edición, Maui, en Hawai, destaca como la mejor isla del mundo y Santorini, en Grecia, la mejor de Europa.

TripAdvisor recomienda como visitas esenciales las cuevas del Drach, las fábricas de vidrio, Porto Cristo, Monasterio de Lluc, Sóller, la Calobra, y por supuesto, la capital, Palma, así como su Catedral y el Castell de Bellver. En Ibiza, galardonada como la sexta isla mejor de España, destacan sus más de 160 kilómetros de costa y unas 50 playas, así como la histórica ciudad de Ibiza, protegida por la Unesco. De Menorca, premiada con el séptimo puesto a nivel nacional, se recomienda contemplar sus amaneceres, así como sus playas donde “el agua del color de una piedra preciosa es un imán para los amantes del esquí acuático, el windsurf y la navegación”. Formentera se sitúa en el octavo puesto nacional. De ella, destaca que cuando se llega en ferry a la isla, uno se encuentra con “una islita tranquila y en paz con una belleza natural desbordante”.

No es la primera vez que Mallorca consigue atraer a los turistas. Palma de Mallorca fue, en octubre del 2015,  la mejor ciudad del mundo para vivir, según el diario londinense “The Times”. Palma superó entonces a ciudades como Toronto (mejor ciudad para los urbanitas), Auckland (la mejor ciudad marítima), Hoi An en Vietnam (mejor ciudad en cuanto a gastronomía) y Berlín (la mejor gran ciudad con un presupuesto ajustado). La lista se confeccionó mediante aportaciones de los especialistas de viajes del periódico, usando datos y estadísticas sobre el clima, entorno, calidad de vida y facilidad de “asimilación” de los ciudadanos británicos.

¿Por qué la elección de Mallorca como mejor ciudad del mundo me deja, en el fondo, con la sonrisa irónica en mis labios frente a algo que se pretende ocultar? Porque el impacto del turismo masivo en la isla, terminó por degradar muchos de los lugares que se conservaban intactos hasta la llegada del mismo. Y yo, que nací y viví más de tres quinquenios en la isla afortunada, no puedo ignorar el aparente progreso pero también el cambio negativo provocado por el turismo, como la degradación y prostitución de muchas de sus cualidades. Una isla en la que sigue habiendo una parte que se soslaya y olvida a la hora de presentarse al mundo: la Mallorca profunda, la que sufre las consecuencias de la crisis que nunca se presenta al turismo, la olvidada por los grandes explotadores del turismo, primos hermanos del gran capital.