viernes, 1 de abril de 2016

VergUEnza


Manu Pineda asegura en, Eldiario.es, que los Gobiernos europeos se están comportando de forma hipócrita, cobarde e irresponsable, con las personas migrantes: tanto con las que abandonan sus casas y pueblos por motivos económicos, como con las que huyen de unas guerras potenciadas, fomentadas o provocadas por las llamadas “democracias” occidentales. “La Unión Europea y sus Estados miembros han tenido un alto grado de responsabilidad en los conflictos bélicos actuales, bien por la intervención de sus ejércitos, bien por formar parte de la más terrible maquinaria de guerra que haya dado la historia de la humanidad: la OTAN. Los bombardeos y acciones de esta organización están destruyendo una gran cantidad de pueblos: Afganistán, Yugoslavia, Iraq, Libia, Burundi, Sudán, República Centroafricana, Eritrea, Ucrania, Yemen, Siria, y así hasta un largo etcétera…

Pero el conflicto (la intervención extranjera) que más desplazamientos está provocando es el de Siria, con más de once millones de desplazados hasta el momento. “De ellos, cuatro millones han salido de su país y se han trasladado a Jordania, Líbano o Turquía. Muchos han conseguido, con la venta de todos sus bienes, el dinero suficiente para poder trasladarse a Europa y soñar con iniciar una nueva vida en espera de que se acaben los bombardeos que destrozan sus casas, hijos y sueños, y poder volver a su tierra, de la que nunca quisieran haber salido... Estos regímenes cuentan con el apoyo político y militar de la UE para instigar una guerra que está destrozando al pueblo sirio. Las familias que piden refugio en Europa no vienen huyendo de una catástrofe natural. Sus pueblos no han sido destrozados por un terremoto o un tsunami. Son los aliados de la UE, con armas proporcionadas, entre otros, por sus países miembros y con su apoyo político de la UE, los que están destrozando sus casas, hospitales y centrales eléctricas, así como los que están asesinando a sus hijos. La UE y sus Estados miembros tienen responsabilidad en cada uno de los crímenes que están cometiendo sus aliados con las armas que ellos les proporcionan”.

El pasado mes de septiembre, la Comisión Europea aceptaba el  reparto de 160.000 personas que era previsible que solicitasen ser refugiadas. En este reparto, al Estado español le correspondía la acogida de 17.680 personas refugiadas. Pero, nuestro Gobierno nunca tuvo intención asumir este compromiso. De hecho, solo ofreció 50 plazas y, finalmente, tan solo ha acogido a 18 personas. El resto de los Estados miembros no ha actuado mejor: en total, acogido solo 160 personas de las 160.000 comprometidas. A esto hay que sumar una serie de medidas restrictivas de no pocos gobiernos y la aprobada por el parlamento danés, de larga trayectoria en políticas socialdemócratas, que permite desvalijar a los refugiados que lleguen a su territorio. “Esta clara imitación del discurso xenófobo no ayudan a combatir a los partidos de ultraderecha, sino que más bien los potencian. Europa vive una situación similar a la de los años treinta, cuando Gobiernos y partidos o ‘demócratas y progresistas’ quisieron contemporizar con el fascismo manteniéndose neutrales, en lugar de combatirlo desde el principio de forma tajante y valiente”… “Hoy podemos declarar que los teóricos principios fundacionales de la Unión Europea murieron ahogados en el Mar Egeo o en el Estrecho de Gibraltar, y que han sido enterrados bajo el barro de Idomeni”.