jueves, 7 de abril de 2016

Suecia cierra cárceles por falta de presos.

 Cárceles suecas.
Hay países en los que el número de presos no dejan de ascender y, en consecuencia, el presupuesto para cárceles se estanca o desciende alarmantemente. Es lo que sucede en Suecia, en donde el Gobierno decidió cerrar cuatro centros de reclusión y uno de rehabilitación. “Hemos visto un declive extraordinario del número de delincuentes”, declara Nils Oberg, jefe de Servicios Penitenciarios sueco, quien agrega: “Ahora tenemos la oportunidad de cerrar parte de esa estructura que, en este momento, no necesitamos por falta de presos”. Si bien no se ha adjudicado la baja de presos a alguna política en particular, Obeg cree que se debe al aumento de los índices de rehabilitación del delito. “De lo que estamos seguros –dice– es de que la presión en el sistema criminal ha bajado marcadamente en los años recientes”.

El número de reclusos en Suecia, se redujo en un 6% entre 2011 y 2014 y se espera que haga lo mismo otra vez este año y el próximo. En 2015, había en el país 4.852 presos en una población de 9,5 millones. El país se ha caracterizado por el buen manejo de la rehabilitación de los criminales, razón suficiente para que las cárceles se vayan reduciendo con el tiempo. En consecuencia, este año han sido cerradas las cárceles de las ciudades de Åby, Håja, Båtshagen y Kristianstad. “Creemos –aclara Obeg– que los esfuerzos que hemos invertido en la rehabilitación y en la prevención del crimen han tenido un impacto, pero eso no explica por completo la baja”, aclaró. Hanns von Hofer, profesor de Criminología de la Universidad de Estocolmo, indica que la caída del número de presidiarios se puede atribuir a un reciente cambio en la política de sanciones. Entre 2009 y 2012, el 36% de los presos eran por robo; el 25%, por narcotráfico; y el 12%, por crímenes violentos. En consecuencia, algunos espacios serán vendidos y otros cedidos a las administraciones públicas.

El caso de Suecia se contrapone con el de otros países, como EEUU, China, India, Brasil y Rusia. En los EEUU hay una población carcelaria de 2.239.751, lo que equivale a 716 personas por cada 100.000. En China hay 1,6 millones. En Brasil, 548.003 y, en América Latina, el hacinamiento ha sido sinónimo de sangrientos motines. Los países con menos presos en sus cárceles son Malta, Guyana Francesa, Guinea Ecuatorial, Djibouti o Luxemburgo, sin olvidarnos de Suecia que ocupa el puesto número 112. También Holanda cierra 19 cárceles por falta de presos. Por su parte, la población reclusa española duplica la media europea, y supera con diferencia a la existente en Italia, Francia o Alemania. En nuestro país, hubo el año pasado encarceladas unas 65.000 personas, más del 70% por tráfico de drogas y robos relacionados con el consumo de sustancias estupefacientes. Desde 1990, el número de presos en las instalaciones penitenciarias españolas no ha hecho más que subir hasta 2009, que registró el récord de población reclusa en la historia reciente de España.