viernes, 4 de septiembre de 2015

A Pezzi le disgustan los calzoncillos de Nadal.


Pezzi, durante un debate en el Congreso.
Los calzoncillos de Rafa Nadal no le gustan a Manuel Pezzi, diputado socialista. Pezzi fue consejero de Educación de la Junta de Andalucía y es íntimo amigo de José Luis Escañuela, presidente de la Federación Española de Tenis, defenestrado hace unas semanas por el Consejo Superior de Deportes. El portavoz de Deportes del PSOE pretendió convertirse en el brazo armado de Escañuela en el Congreso, al preguntar reiterada y agresivamente al también defenestrado ministro Wert por las críticas que suscitó el nombramiento de otra persona despedida de su cargo, la excapitana de la Copa Davis, Gala León. La mayor parte de sus comentarios críticos con Nadal  coincidieron con el pulso que los jugadores, incluido el balear, mantuvieron con éste por el nombramiento de Gala León y que cristalizó en una dura carta en vísperas de Wimbledon"Prepotente, con mucho talento y poco talante". Así describen a Manuel Pezzi los que le conocen bien.             

Por lo visto, el diputado socialista es uno de los contados españoles que odia a Rafa Nadal. Al menos, Pezzi, se mofó abiertamente en Twitter del considerado por muchos el mejor deportista de la historia de España. El último mensaje, publicado el domingo pasado, provocó numerosas críticas contra el político socialista. Tras el revuelo, Pezzi tuvo que pedir disculpas en Twitter. Pezzi, que lleva desde el principio del verano afeándole al balear su ausencia en la eliminatoria de Copa Davis ante Rusia, fue un paso más allá y aprovechó el lanzamiento de la campaña publicitaria de ropa interior del tenista para cargar de nuevo contra él: “El tenis español –escribió sobre el tenista mallorquín–, en segunda categoría mundial. Pero, gracias a Nadal, estamos en primera categoría de calzoncillos”.

Se ve que ese rechazo general llegó a algún despacho del PSOE desde donde sugirieron a Pezzi que lo arreglara. El hombre lo intentó, pero su inquina hacia el tenista balear es tal que no la pudo disimular. “La broma de los calzoncillos –escribió en Twitter– parece ha desagradado a algunos. Una broma desafortunada. Sorry”. Y, poco después, confirmaba: “Mi desafortunado tuit sobre publicidad Nadal ha recibido un gran rechazo y collejas múltiples. Reitero mis disculpas a Nadal y seguidores”.