martes, 22 de septiembre de 2015

'¡Sois la leche!', dijo el rey a la selección española de Eurobasket.

    
María Victoria Albertos, periodista de Mediaset, tuteando al monarca.


El rey, de los EEUU al eurobasket, en Lille (Francia) 

  
Felipe VII. con Pau Gasol: “Venimos a apoyarles y a animarles”
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Dicen que la presencia del rey Felipe VI, en la final del Eurobasket, celebrada el pasado domingo en el estadio Pierre Mauroy, Lille (Francia), y que terminó con la victoria de la selección española de baloncesto sobre los lituanos,  provocó muchos más comentarios en la red que su último viaje a los EEUU, donde consiguió que el presidente Obama tratara a los españoles, incluidos los catalanes, como unidad nacional. Al mostrarse tal como es, sin los prolegómenos de la diplomacia y yendo al grano, el monarca consiguió cierto acercamiento con los españoles. Ya antes del partido, María Victoria Albertos, periodista de Mediaset encargada de las entrevistas a pie de pista, habló con el monarca de la manera más simple y directa, manteniendo una conversación en la que le tuteó amigable y reiteradamente. Entrevista que Telecinco comenzó a emitir hasta que cortó la emisión. Pero, minutos después, a punto de comenzar el encuentro, la repusieron íntegramente... “¿Estuviste con los jugadores?” –le preguntó la periodista–, “Te comprometiste o ellos han cumplido y tú también?”. Estas preguntas y las respuestas del monarca provocaron un incendio en Twitter, tanto por parte de indignados monárquicos como de bromistas republicanos. Sólo, en la última pregunta, María Victoria rectificó y le trató de usted. No se sabe si la periodista y el rey tuvieron una conversación previa en la que Don Felipe le pidió que no le tratase de usted, pero lo cierto es que, segundos más tarde, había docenas de mensajes en las redes sociales. “La reportera –escribió Pedro J. Ramírez en su web– terminó tratándole de usted en las últimas preguntas.... A esto se le llama ‘desmajestizar’ a la Corona”.

Pero aún no había llegado lo mejor o lo peor, cuando el partido terminó con la victoria española. Vimos entonces al rey quien, no contentó con aplaudir a rabiar  las jugadas de los españoles, se juntó con todos ellos en el vestuario y les dijo lo que pensaba. “No lo voy a decir con toda la expresión que me sale del corazón porque hay cámaras pero, sois la leche”, afirmó el monarca, sintiéndose como uno más de la selección, sin importarle o no que las cámaras le captaran.  “España es una auténtica selección de oro y se merece todo –dijo antes del partido–. Esperemos que les vaya bien. Venimos a apoyarles y a animarles. Pertenece a una generación brillante de deportistas. Estamos de enhorabuena y que dure”, argumentó, en declaraciones para Telecinco. El monarca destacó a Pau Gasol, líder de la selección, por su capacidad de liderazgo.

Y es que el rey, tras verse sorprendido por una España que derrotaba en las semifinales a Francia y Serbia, sin apenas dificultades con Lituania, se identificó plenamente con el entusiasmo de los españoles amantes del deporte.  Felicitó a los jugadores uno por uno, se fotografió con el equipo, que le regaló una camiseta con su nombre escrito, y les colgó las medallas, junto con el presidente de FIBA Europa. Claro que algunos, como Federico Jiménez Losantos, en el programa de EsRadio, comentaría: “A la Corona, en España, le falta majestad. El Rey no es un colega ni es un español más. El Rey tiene que ser rey las 24 horas del día. Lo mismo vale para la Reina. Y trabajan todas las horas de su vida porque para eso son reyes”. Todo ello, pese a reconocer que “verlo en la grada aplaudiendo fue estupendo”. Para este periodista, la labor de representación del rey excluye el ser cercano por necesidad. “El Rey no debe llevar bufanda”… Y aún más: “No se baja a la cancha. Esto es cabezonería de él”. Es cierto que es algo de lo que no hay ningún reglamento, explicó Federico, pero se trata de algo “intuitivo”. “El Rey no debe estar ni bajar a la cancha de baloncesto. El Rey no se mueve, se mueven los demás”. Para Jiménez Losantos todo había sido un “error monumental” que no procedía, por mucho que ofrezca una imagen de cercanía. Para él, "la gente quiere una institución respetable”.