domingo, 1 de mayo de 2016

La “Noche, en Vela” parisiense. (Continuación de la “Noche de los indignados”, en la madrileña Puerta del Sol).


Hace 30 días que el movimiento la “Nuit Debout” (La Noche en Vela) ocupa la Place de la République. Un período suficiente para evaluar este acontecimiento al calor de esta inédita experiencia colectiva que ya tuvo su precedente hace cinco años, en Madrid. Diana Quatrrocchi-Woison nos ofrece algunas claves de este movimiento. Son dilemas que se pueden interpretar como espacio-temporales pero que, obviamente, remiten también a otras coordenadas, incluidas las político-socio-culturales. La Place de la République, bautizada, en 1889, en el marco de las celebraciones por el primer centenario de la “Révolution Française” es hoy un lugar popular y neurálgico de París en el que se inscriben importantes memorias colectivas. Sus 283 metros de largo y 119 de ancho hacen que dependa administrativamente de tres distritos municipales pero, políticamente, está bajo la responsabilidad general de la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, andaluza y socialista. En el centro de la plaza, el imponente monumento de bronce que rinde homenaje a la República, obra de los hermanos escultores Léopold y François-Charles Morice, tiene como figura principal a “la Marianne”, símbolo femenino y objeto consagrado del culto patriótico francés, con su gorro frigio, mirando al sur de la ciudad, hacia el río Sena. En su mano derecha, en alto, enarbola una rama de olivo y, en su izquierda, la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”. Debajo de ella, tres alegorías femeninas representan a la libertad, la igualdad y la fraternidad. Y delante y a sus pies, un león, símbolo del coraje y la fuerza del pueblo francés. En enero de 2015, la plaza y su estatua fueron espontáneamente elegidas para rendir homenaje a las víctimas, tanto de los atentados contra la redacción de Charlie Hebdo como de las múltiples masacres del 13 de noviembre. Son las voces de una generación que después de haber enmudecido ante el horror y el terror del trágico viernes, 13 de noviembre, decidió decir basta y hacerlo de pie.


Los jóvenes del movimiento “Nuit Debout” ocupan, desde el 31 de marzo, el sector Este de la plaza. En el costado opuesto, del lado del brazo derecho de la estatua, se sitúa un sector muy diferente. En esta parte de la plaza también se celebran, de vez en cuando, conciertos, particularmente de música tecno. En el sector Este, desde hace un mes, los jóvenes se han pasado las noches hablando, escuchando y discutiendo. Los conflictos surgidos últimamente y la agresividad manifiesta de personas al margen del movimiento, lleva a pensar en la existencia de provocadores profesionales o instrumentalizados. Algunos se preguntan si la habitual presencia de policías de civil en los debates, particularmente en las comisiones de logística o en las asambleas generales, es para detectar la presencia de desequilibrados, para proteger al Movimiento o para provocarlo y deslegitimarlo. “La plaza es de todos”, repiten las autoridades municipales. Sin embargo, la coexistencia de personas tan diferentes en un mismo espacio lleva a situaciones complicadas, a veces grotescas, y plantea numerosos problemas. 

Participantes de la Nuit Debout, en la Plaza de la República.

Los integrantes del Movimiento son conscientes de ello, lo discuten frecuentemente en comisión o en asamblea general, pero sin encontrar hasta ahora una solución satisfactoria o que genere consenso. En todo caso, los organizadores han sabido adaptarse a las reglas del juego de la vida francesa y solicitan, día tras día, autorización a la Jefatura de Policía. Por el momento los autoriza, pero exigiendo cada vez más cumplimiento de un horario límite (hasta la 1 horas de la mañana, salvo los fines de semana). A pesar de ello, la comisión campamento de “Nuit Debout” sigue organizándose y reclama poder quedarse la noche entera y dormir en la plaza, junto a otras personas sin vivienda, en un intento de custodiar las precarias instalaciones y sin tener que desmantelarlas tras cada noche y volver a colocarlas al día siguiente.

Mayo del 2012, la Policía intenta sacar a los indignados de la Puerta del Sol.

En todo caso, la vigilancia policial de estas concentraciones en la “Place de la Republique” hace pensar en las registradas en la Puerta del Sol, de Madrid, cinco años antes. Lugar en que los antidisturbios estuvieron presentes en todo momento y, bajo fuerte medidas de seguridad, controlaron a los “indignados” reunidos durante los largos fines de semana. Con demasiada frecuencia, provocaron numerosas detenciones y se enfrentaron con provocadores e “indignados”. Aunque, a veces, la jornada terminaba sin incidentes ni acampadas, en un ambiente lúdico y reivindicativo, pero siempre estrechamente vigiladas bajo un fuerte control de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Luego, las protestas de la Puerta del Sol fueron imitadas en el mundo entero, llenando las calles de Europa de miles de manifestantes. A pesar del férreo dispositivo de Seguridad, los españoles marcharon por las avenidas de la capital, desbordando la emblemática plaza, “tomada” por la Policía. El movimiento de los “indignados” expresaba las aspiraciones de una población golpeada por el repentino empobrecimiento y los recortes sociales. Los poderes públicos, abusando no pocas veces de su fuerza y poder, se mostraron especialmente celosos frente a los “indignados”. Y lo único que se les ocurría, frente a las olas de indignación y de protestas, fue mandar a los antidistubios, a menudo cuando la mayoría había abandonado la plaza y sólo quedaban unas doscientas personas. La Policía entraba entonces en acción, desalojando y arrasándolo todo. A veces intervenía antes, sin dejar de registrar, acosando, a empujones y con las porras en alto. Entonces surgían las carreras, los gritos, las bravuconadas, los detenidos indiscriminados, acusados  de resistencia a la autoridad…


Pero volvamos al escenario francés en la Place de la Republique. El  lunes 18 de abril, el Partido de los Republicanos, presidido por el expresidente Nicolas Sarkozy, solicitó formalmente, que se suspendiese la autorización otorgada a los organizadores de “Nuit Debout” puesto que “la ocupación de la plaza consumía mucha energía a los servicios de orden y de limpieza” y porque se consideraba “inadmisible que, en plena vigencia del estado de urgencia, el poder ejecutivo tolere esta especie de pequeño Woodstock en pleno París”. El popular ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, respondió que en Francia “el estado de urgencia no significa la prohibición de reunirse o de manifestarse”. Tres días antes, la situación llegó a un punto de inflexión al producirse fuertes enfrentamientos entre policías y manifestantes en los alrededores de la plaza, con varios comercios con vidrios rotos, particularmente una agencia bancaria, registrándose algunas detenciones y heridos de ambos lados. El sistema judicial actuó con comprensión y celeridad, los jueces impartieron rápidamente penas menores y simbólicas y liberaron a los detenidos, en su mayoría, jóvenes sin antecedentes penales. Los medios, las autoridades, el gobierno socialista y el propio presidente, François Hollande, prefirieron mostrarse tolerantes, sin dejar de advertir que hay líneas rojas, límites que todos los ciudadanos deben respetar. En un comunicado, el jefe de Policía exigió públicamente que los organizadores de la “Nuit Debout” controlaran la situación e hicieran lo necesario para que las fuerzas del orden no tuviesen que intervenir. El debate recrudeció y aparecieron algunas contradicciones. El fin de semana del 16 y 17 de abril fue tranquilo y la jefatura de Policía de París emitió un comunicado afirmando que “luego de varias noches de incidentes, al margen del movimiento ‘Nuit Debout’, se constató que las reuniones del fin de semana no habían dado lugar a ningún acto de violencia o de degradación y que los organizadores tomaron las disposiciones necesarias”. La prensa y los medios reaccionaron ante estos hechos, dando la palabra a muchos ciudadanos y vecinos que declararon su simpatía por el Movimiento y afirmaron que los actos de violencia y de destrucción no fueron obra de los jóvenes de la “Noche en Vela” sino “episodios al margen de ésta”. 

Yanis Vaoufakis y el eurodiputado de Podemos, Miguel Urbán, en París.

El sábado, 16 de abril, la asamblea general de la “Noche, en Vela” reservó un recibimiento a dos personalidades, ambas fuertemente mediáticas, el economista y ex ministro de finanzas griego, Yánis Varoufákis y el filósofo francés Alain Finkielkraut. El primero habló ante los asambleístas, transmitiendo un saludo de parte de la sociedad griega, comparando el movimiento “Nuit Debout” con el de los jóvenes griegos y españoles. Recordó que, en la plaza Styntagma, de Atenas, un movimiento similar logró mantenerse durante 99 noches y afirmó que ese movimiento “cambió definitivamente el modo de hacer política en Grecia”. Varoufakis envió un mensaje de “solidaridad” a las movilizaciones contra la reforma antiobrera del movimiento ‘Nuit Debout’ y sus seguidores. Después de su discurso frente a los partidarios del movimiento, hizo una declaración a medios locales de comunicación acerca de su opinión sobre la crisis de los refugiados, diciendo “cuando las personas llaman a su puerta en mitad de la noche y tienen miedo, por ellos y por sus hijos, lo que se hace es abrir la puerta y se les deja entrar, usted no hace un análisis coste-beneficio”. El exministro griego afirmó que “nos dicen que estamos ocupando espacio público pero son ellos quienes intentan privatizar los comunes”. Opinó que “el presidente Hollande fue elegido para generar crecimiento, acabando con la austeridad, pero ahora quiere devaluar el trabajo para resucitar el capitalismo”. El ex ministro griego fue escuchado y aplaudido, como uno más de tantos expertos o responsables de ONG que intervienen a diario en las asambleas. Luego, la emisión por YouTube TvDebout aprovechó su presencia para entrevistarlo en directo desde la plaza.

El filósofo francés, Alain Finkielkraut.

Una hora después, el filósofo francés, Alain Finkielkraut, quien no llegó a pedir la palabra ni pudo avanzar hasta la tribuna, no tuvo la misma suerte, al ser inmediatamente reconocido por un grupo de asambleístas que lo recibió a gritos, acusándolo de “fascista”. El filósofo también gritó, se indignó, y declaró que la asamblea era una parodia de democracia. Al final, Alain Finkielkraut se retiró de la plaza, pero logró crear uno más de los tantos escándalos al que es aficionado. El itinerario de este filósofo que, a los veinte años, participara del movimiento de mayo del 68, junto a Daniel Cohn Bendith, fue similar al de otros miembros de su generación. Simpatizante del maoísmo en su juventud, defensor incondicional del Estado de Israel desde la guerra de Yom Kipur de 1973, su reciente elección a la Academia Francesa había suscitado un fuerte debate y muchas críticas en el ambiente universitario. Personalidad intelectual muy controvertida por su inclinación a la auto-publicidad y a los escándalos, invitado estrella de programas de radio y televisión, el filósofo Alain Finkielkraut fue víctima de su propio éxito mediático. Los amigos del filósofo se indignaron y acusaron a los jóvenes de “Nuit Debout” de ser “los izquierdistas de siempre que se ocultan bajo el lema de la juventud rebelde o de la utopía”. Los medios y otras personalidades políticas e intelectuales se solidarizaron con él y denunciaron a los que, en la plaza, “hablan de democracia pero son incapaces de ejercerla o de defenderla”. Este incidente, que tanto agitó el debate público francés fuera de la plaza, no tuvo gran repercusión en la plaza misma. Pero, al día siguiente, en la asamblea del domingo, una joven pidió la palabra y expresó muy serenamente su incomodidad por lo ocurrido con el filósofo, proponiendo la creación de una comisión de reflexión sobre el “derecho universal a la palabra”. Otro joven se mostró menos tolerante y explicó que el filósofo se merecía haber sido repudiado por “fascista”. Sin mayor transición, el moderador del debate tomó nota de las dos posiciones y dio cita a los interesados para crear una nueva comisión “Libertad de expresión” o para que participar en la ya existente “Democracia y asamblea general”. El clima general de las asambleas era democrático y tolerante, pero el dilema quedó planteado: ¿Quiénes pueden y quiénes no pueden participar del movimiento? ¿Cuál es el código de conducta que se exige a los participantes?

        Marea Granate París, la asamblea granatera ordinaria en Place de la République.

Cuando el 31 de marzo, tras una multitudinaria marcha contra le reforma laboral, un grupo de personas trató de acampar en la Plaza de la República de París a modo de protesta, muchos recordaron Madrid el 15 de mayo de 2011. La manifestación que precedió a la Acampada Sol fue mucho más tímida y sus bases mucho más amplias que la que ha dado lugar a la “Nuit Debout” francesa pero, para Beatriz Ríos, en “Cuarto Poder”, la comparación es inevitable. “Tanto que ‘los indignados’ son, a menudo, mencionados en asamblea y comisiones. Además, muchos españoles residentes en París se han unido al movimiento que mantiene en pie, desde hace varias semanas, a varias ciudades en Francia… Varias hileras de lonas de plástico, mesas plegables, cartones y equipos de sonido para dar voz a los participantes, conforman la precaria estructura que cada día acoge los distintos servicios y las comisiones. Justo detrás de una de esas carpas, con cuentagotas, llegan a una asamblea jóvenes españoles miembros del colectivo Marea Granate París, en defensa de los derechos de los llamados ‘exiliados económicos’, que nació al calor del 15M. Un cartel con letras rojas en el suelo identifica al grupo. La ‘Nuit Debout’ no reconoce a otros colectivos como tal dentro del movimiento que tiene su propia energía, sus propias dinámicas. Aunque no pocas organizaciones que comparten la filosofía de la protesta aprovechan el espacio para dar a conocer su lucha, pues uno de los pilares de la “Noche, en Vela” francesa es precisamente la convergencia. Además, hace solo un par de días, se lanzó una llamada a la colaboración con otros movimientos. Los próximos 7 y 8 de mayo la Plaza de la República cogerá un encuentro con el objetivo de organizar la Global Debout. Para este movimiento global en defensa de la democracia y la justicia social han elegido una simbólica fecha: el 15 de mayo, el 15M”.

       Refugiados y migrantes toman la palabra en la ‘Nuit Debout’, una revolución francesa con acento español.

Según explica Beatriz Ríos en su reportaje, el interés de los franceses por la experiencia de “Acampada Sol” es constante. “Es casi imposible cruzar la plaza hablando en castellano sin que se agolpen las preguntas sobre aquellos días de protesta. Para muchos, fue el germen de un cambio político en España; el origen de la ruptura del bipartidismo pero también el impulso de la movilización social a todos los niveles. Preguntan en qué quedaron las propuestas del 15M tras el fin de las acampadas y cómo se recondujo la indignación ciudadana; cómo se concretaron las propuestas nacidas del consenso de la plaza. Miguel es almeriense y era un chaval cuando estalló el 15M en España. Aún así, se implicó en las movilizaciones. Hoy, con 21 años, es estudiante Erasmus y participa más que activamente en la ‘Nuit Debout’ desde el principio. Miguel se implicó en la preparación de las manifestaciones ya en la universidad. Es estudiante en el Science Po de París, una prestigiosa escuela. Cuando la Nuit Debout empezó a tomar forma en la plaza, Miguel se metió de lleno. Una de las cosas que más valora de esta protesta espontánea es que no se ha limitado el diálogo. Si bien la actividad principal de la plaza es el debate, también surgen acciones espontáneas esporádicamente que mantienen, en su opinión, la lucha activa. La ‘Nuit Debout’, es un movimiento en construcción. Cada día la plaza evoluciona y la dinámica de la acción cambia. Surgen nuevas propuestas; se amplían los espacios de lucha; alguna gente se va, otra llega. Como cualquier movimiento horizontal, parte de un cierto caos pero, dentro de él, encuentra su orden y propone, crea. El contexto francés, con un tejido militante importante, de raíces profundas y unas situaciones económica y política radicalmente diferentes, es distinto al español de 2011. La forma, sin embargo, se asemeja enormemente. A dónde vaya o qué consiga este movimiento que mantiene en pie a Francia y aspira a levantar Europa, solo lo dirá el tiempo. De momento, los españoles que abandonaron su tierra en busca de oportunidades que no encontraron en España, retoman las calles del país vecino y reviven, en cierto modo, el espíritu del 15M”.

        Antidisturbios franceses toman posiciones durante una manifestación de la Nuir Debout.

Las acciones de indignación se multiplican para amplificar su resonancia e internacionalizar la protesta. El mapa interactivo que muestra la evolución geográfica de “Nuit Debout” se asemeja a una constelación en la que cada vez se van iluminando más estrellas. El movimiento de indignación nacido en la plaza de République de París tiene réplicas en todo el territorio francés, pero también a nivel europeo ─ciudades como Berlín, Amsterdam, Bruselas, Barcelona o Madrid ya han pasado sus “Nuits─ y al otro lado del Atlántico, principalmente en Montreal. Emma, veterana quincemista de Barcelona, detectó que algo inusual ocurría en Francia a principios de marzo. “Me di cuenta –explica, en Público.es– de que esto era algo nuevo, un movimiento que venía desde abajo, de personas muy distintas, no era el clásico llamamiento sindical o partidista. Allí oí hablar, por primera vez, de ‘Convergence de Luttes’, el colectivo promotor de la “Nuit Debout”. Tenían una estructura bastante débil, con dinámicas poco operativas; en comunicación, solo tenían una página de Facebook, ni siquiera una cuenta de Twitter, y se comunicaban a través de una lista de correo”. Emma, junto con Héctor y Toret, integrantes los tres del 15M Barcelona, forman una especie de dream team de la revolución. Héctor, novelista, filólogo y experto en democracia participativa, es el community manager. Toret, psicólogo y experto en tecno-política, ha trabajado con colectivos como Democracia Real Ya o Barcelona en Comù. “Para mí –dice– no hay diferencia entre los turcos, los italianos, los franceses o los españoles. La lucha tiene que ser global”. Entre los tres, suman casi una veintena de países en los que han colaborado con distintos movimientos sociales. “Estuvimos varias semanas calentando las redes. En España, el interés por lo que ocurría en Francia fue inmediato y, desde el principio, ha habido un montón de gente trabajando para difundir lo que está ocurriendo”, explica Héctor. “Esto se ha expandido a una velocidad brutal. Ya es un monstruo que no controla nadie”, asegura desde el Media Center de “Nuit Debout”, ubicado a pocas manzanas de la plaza de République. Una decena de personas discuten la estrategia comunicativa a seguir para los días que vienen. La información fluye de tal manera que la atmósfera se hace densa, con miles de tuits, atravesando como flechas la habitación, casi rozando las orejas del visitante. Una televisión de América Latina ha entrado en directo desde République; un periodista australiano necesita contactos; Pablo Iglesias acaba de tuitear por primera vez sobre Nuit Debout.

      “Nuit Debout”

La comisión internacional de la “Nuit Debout” se reúne cada tarde a las 19 horas en la plaza de la República. Está subdividida en tres grupos ─Comunicación, Acción y Debate─, y, en este último, unas quince personas de Francia, pero también de España, Turquía, Italia o Rusia, se emplean en dotar a la lucha de un contenido común. Entre ellas, está Ioana, integrante del colectivo de migrantes español Marea Granate: “Nos hemos dado cuenta de que tenemos que mirar este movimiento desde una óptica internacional y, para ello, hay que encontrar paralelismos con lo ocurrido en otros lugares”, explica. “Los movimientos que han ido naciendo en los cinco últimos años en todo el mundo, especialmente en Europa, pueden enseñarnos: Blockupy, en Alemania, sobre la economía financiera; el 15-M y la PAH, en España, sobre la ocupación del espacio público; Gezi, en su resistencia contra el autoritarismo del Estado turco… Nosotros creemos en un mundo sin fronteras. Sabemos lo que son porque nos ha tocado emigrar, y nos asusta cómo Europa se está redibujando: cada vez con más violencia, hacia los otros (en alusión a los refugiados) y hacia nosotros, como ciudadanos europeos”. Desde 2011, los movimientos de protesta se han extendido por todo el planeta, desde las primaveras árabes, hasta el 15-M, en España, u Occupy Wall Street, en Estados Unidos. En Francia, hay quien ve la falta de propuestas políticas concretas desde ‘Nuit Debou’” como un problema fundamental, pero la internacionalización de la lucha podría ser su mayor desafío. El peso político y económico de Francia hace que muchos pongan sus esperanzas en 'Nuit Debout' para reactivar la protesta a nivel internacional”. Sélim Smaoui, un sociólogo que también vivió y participó en el 15-M, en España, opina que el movimiento  tiene que encontrar su camino aquí, pero a nivel estratégico”. El peso político y económico de Francia hace que muchos pongan sus esperanzas en “Nuit Debout”. Intelectuales de izquierdas como el británico David Graeber o el exministro de Finanzas, Yannis Varoufakis, siguen con interés los acontecimientos en Francia. La colaboración entre movimientos sociales de distintos países será fundamental para determinar la extensión de la protesta después de haber participado en movilizaciones en todo el mundo, desde Brasil, hasta Hong Kong o Turquía.

        Agentes antidisturbio y participantes del movimiento Nuit Debout, en la plaza de la República.

Al igual que en la Puerta del Sol, de Madrid, en los últimos días de mayo de 2011, la plaza de la República de París muy pronto se ve desbordada. La “Nuit Debout” se inicia con acciones espontáneas puntuales de seis horas y el trabajo de las distintas comisiones. Y, al igual que, en la Puerta del Sol, la plaza de la República de París se queda pequeña. Arthur, participante en el grupo promotor Convergencia de luchas, considera que “hay que salir de la plaza para extender este movimiento”. Los paralelismos entre la “Nuit Debout” y el 15-M español siguen parecidos caminos, aunque también hay diferencias: hoy, en París, no se oyen gritos de “no nos representan” y los cargos políticos y sindicales no son mal recibidos. Diversos políticos del Partido Comunista Francés, del Nuevo Partido Anticapitalista y del Partido de Izquierdas han estado presentes en las asambleas aunque no hayan tomado la palabra. Éric Coquerel, coordinador del último partido, estuvo en la plaza. Y considera que la movilización es la primera concreción en Francia del movimiento ciudadano. “Espero que todas las movilizaciones y la ‘Nuit Debout’ converjan para parar la Ley del Trabajo y que incluso vaya más lejos, si es posible. Es extremadamente positivo”. Incluso miembros del sindicato mayoritario CGT han repartido panfletos durante una asamblea. Y los tenderetes de diferentes organizaciones conviven durante las tardes-noches. Jean Lassalle, vicepresidente del partido centrista Movimiento Demócrata y candidato a la presidencia de Francia, estuvo en la plaza la noche del 11 de abril. “Sufro el inmovilismo de los partidos. –comentó–.  Me siento más cerca del pueblo que me elige que del partido en sí mismo. Mi padre, siendo pastor, les dio más oportunidades a sus cuatro hijos que yo le voy dar a mis hijos, siendo diputado. Hay algo que no funciona”. 

.       La patada de un CRS a una estudiante parisina.

Desde el inicio de las movilizaciones en marzo, en París ha habido cerca de medio centenar de detenciones. Muchos de los detenidos son estudiantes, punta de lanza de las protestas contra la ley El Khomri (como se conoce la reforma laboral, por el nombre de la ministra de Trabajo). Las llamadas “manif sauvages” (manifestaciones salvajes), protestas espontáneas y sin autorización previa, se han generalizado. La mayoría de ellas han terminado con incidentes con la Policía, aunque no pocos de los que participan en los altercados no tengan ninguna relación con el movimiento. El pasado viernes, un coche de la Policía secreta ardió en plena plaza. Los gases lacrimógenos envolvieron la Place de la République en una espesa humareda asfixiante, blindando los accesos y desatándose una batalla campal en la que los manifestantes lanzaron botellas y otros objetos contra la contundente intervención de los antidisturbios. Acciones que, tanto en Francia como en España, son justificadas como respuesta lógica a la represión ejercida por parte del Estado. Y, para profundizar en el debate, el domingo pasado, el movimiento dedicó su asamblea temática semanal a reflexionar sobre la cuestión de “¿Dónde está la violencia?”. “El Estado –se indigna Sarah, estudiante de doctorado de París 8e y una de las cabecillas del movimiento universitario– nos ha mostrado su verdadera cara: porras, gases lacrimógenos, arrestos domiciliarios y clausura de universidades. Utilizan el estado de Emergencia para golpearnos aún más fuerte. En las últimas semanas, los CRS (cuerpos especiales de seguridad) han entrado en las facultades e institutos y alumnos de 15 años han sufrido palizas”. La actuación de las fuerzas de seguridad ha crecido en dureza y muchas jornadas de protesta han acabado con detenciones violentas y manifestantes heridos. Según “Le Monde”, la inspección general de la Policía Nacional (IGPN) ha sido interpelada en 12 ocasiones desde marzo, cuatro por acusaciones de violencia policial contra chavales del Instituto Bergson, de París. “No tenemos que aceptar –alega Jean François, uno de los intervinientes en la charla del pasado domingo– que las aceras de nuestras calles, cuando nos manifestamos, pertenezcan a la Policía. Parece que cuando la presencia de la Policía ocupa un espacio público tiene más legitimidad que la nuestra”. La actuación de las fuerzas de seguridad ha crecido en dureza y muchas jornadas de protesta han acabado con detenciones violentas y manifestantes heridos. La imagen de un agente antidisturbios pegando una patada en la tripa a una chica desarmada se hizo viral en la redes sociales como ilustración de la “brutalidad policial”.

Antidisturbios franceses utilizando gases lacrimógenos contra los estudiantes.

Un mes después de la huelga general que dio pie a la “Nuit Debout”, grandes movilizaciones recorren Francia ante el debate de la Ley del Trabajo que el Gobierno prepara para el mes mayo. La última gran movilización intersindical se registró el 9 de abril y, desde entonces, las acciones no han parado. Bloqueos de restaurantes de comida rápida en contra de la precarización, ocupación de diez teatros en toda Francia por trabajadores de la cultura, estudiantes en manifestación junto a ferroviarios en huelga, facultades ocupadas… Nuevas manifestaciones unitarias inaugurarán un ‘mayo caliente’ con motivo del Día de los Trabajadores. El inicio del debate parlamentario del proyecto está fijado para el 3 de mayo, fecha marcada por el calendario de movilizaciones. En la asamblea de la plaza de la República, algunas voces han llamado a impedir la entrada de los diputados para imposibilitar la votación. Y, el movimiento estudiantil se mantiene en vanguardia. Las primeras movilizaciones, en marzo, obligaron al Gobierno a rebajar ligeramente el texto. Su maquillaje legislativo supuso que la patronal francesa retirase su apoyo al texto y que el sindicato CFDT dejara de oponerse a la reforma. En abril, la ley inició su trámite parlamentario y nuevas enmiendas fueron adaptadas. Con un paquete de medidas de 500 millones de euros anuales, el Gobierno socialista ha intentado, de forma infructuosa hasta el momento, contentar al movimiento estudiantil. Pero el presidente de la República, François Hollande, ha asegurado que el texto “no será retirado”… Otra obsesión de la “Nuit Debout” es llegar a todas las barriadas (“les banlieuex”) e involucrar a los descendientes de inmigrantes. El fin de semana del 7 y 8 mayo es la fecha elegida para hacer una llamada a los “habitantes del mundo entero” y “encontrarse, debatir, compartir nuestras experiencias y saber hacer, comenzando a construir juntos perspectivas y soluciones comunes”. En un comunicado hecho público, se afirma que “Nuit Debout” se ha fijado como primer objetivo la creación de “un espacio de convergencias de luchas” a nivel internacional “entre los numerosos movimientos” que se oponen a “la precariedad, al dictado de los mercados financieros, a la destrucción del medio ambiente, a las guerras y al militarismo y a la degradación de nuestras condiciones de vida”.

Primavera social en Francia.

“Francia arde: fuego, gas y cócteles molotov”, titula LQSomos. “Francia arde contra la reforma laboral, en una nueva jornada de manifestaciones contra la reforma laboral del Gobierno de François Hollande. Según esta modificación que ha promovido el Ejecutivo galo, las compañías podrían prolongar la jornada laboral hasta 48 horas a la semana porque “facilita el despido”, entre otras ‘perlas’. Con su polémica propuesta, el Ministerio francés de Trabajo asegura que busca ‘liberalizar’ la legislación laboral y reducir el desempleo. La reforma ha provocado el rechazo activo de numerosos ciudadanos que, por segundo mes consecutivo, salieron a las calles para manifestarse. Miles de jóvenes organizaron a finales de marzo un campamento en París, donde se congregan cada noche. Los sindicatos y los estudiantes de Francia protestan contra la reforma laboral del Gobierno. Las manifestaciones contra el Gobierno francés han derivado en disturbios en las ciudades de Nantes y Marsella. La Policía ha detenido a varias decenas de personas. Informa ‘Le Figaro’ que, en las calles de Nantes, los participantes han lanzado botellas y piedras contra los agentes y han realizado otros actos vandálicos, desde romper los vidrios de diversos establecimientos y paradas de autobuses hasta dañar las cámaras de vigilancia urbana. Esta situación se ha repetido en Marsella, en donde las autoridades han utilizado gas lacrimógeno. ‘Le Monde’ estima que entre 170.000 y 500.000 de personas participan en las manifestaciones que tienen lugar en todo el país”.


“Rajoy se las ha arreglado para hacer algo dificilísimo –dijo Soledad Gallego-Díaz el pasado miércoles en la SER–, se hubiera dicho que casi imposible en la política moderna: ha ignorado totalmente las acusaciones de corrupción sistemática en la financiación de su partido y se siente tan fresco como un lenguado recién pescado dispuesto a encabezar una nueva campaña. Nada de ansiedad, proclamó. ¿Acaso ha pasado algo que deba provocarme angustia o temor? ¿Alguien ha oído algo que deba agitarme? Rajoy no sabe nada ni ha oído nada que le pueda desasosegar. Así que ni ansiedad, ni congoja, ni falta de quietud. Rajoy parecía ayer verdaderamente feliz”. Así lo muestran los fotomontajes de  El Jueves y Rokambol.





Y así se mostraba el rey en el fin de ronda de consultas.


Felipe VI se harta, según El Jueves, de reuniones inútiles con los candidatos y proclama la IIIª República.


Tremending Topic: “Felipe VI pide a los partidos no gastar mucho en las nuevas elecciones, como cuando ganó él, que ahorramos un dineral en papeletas” 



El humor de esta semana en la prensa: El Roto, Forges, Peridis, Ferrán, Fontdevila, J. R. Mora, Vergara, Pat, Elchicotriste, Kap, Mafalda…
























Pep Roig: Viaje a allí mismo, Fotomatón de esperpentos, Detritus, Fracasado al poder, Dime a quién criticas y te diré quién despide y Que lo dejen.







En los vídeos de esta semana, el ex ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, al visitar La Nuit Debout envía un mensaje de “solidaridad” a las movilizaciones contra la reforma antiobrera del movimiento ‘Varoufakis visits "France" Visto Desde La Izquierda.

 
Eco Republicano
 Protestas estudiantiles y de los sindicatos en París RT en Español
 Joan Baez & Mercedes Sosa "Gracias A La Vida" ROXYTOM
Himno del Primero de Mayo (Pietro Gori) Subtitulos en Español Malhaya Damian
Alison Balsom Rudolf Weitz