martes, 31 de mayo de 2016

Rivera, Sánchez e Iglesias.

Mientras Venezuela entra en la campaña
  Sánchez y Ribera se estrechan la mano
 Sanchez y  Iglesias no se entienden.

Albert Rivera, fue recibido el pasado martes, 24 de mayo, como un 'artista' por la oposición venezolana, en medio de una enorme expectación y rodeado de numerosos medios de comunicación. En una estancia relámpago de menos de 48 horas, su estrategia fue ‘apoyar la democracia’ y, de paso, hacer campaña electoral más allá de nuestros mares. Le esperaban el embajador de España en Venezuela, Antonio Pérez Hernández, Lilian Tintori, esposa del dirigente opositor venezolano encarcelado, Leopoldo López, y un numeroso grupo de periodistas. Rivera tuvo un recuerdo adverso para Podemos. Se fue de Venezuela acusando a Podemos de ir a ese país a “buscar dinero y formación”, mientras él fue a “ayudar a los que ha hecho sufrir este Gobierno”. “Yo me llevo de aquí dosis de orgullo y dignidad, pero dinero no”, dijo. Rivera aprovechando para aconsejar a Pablo Iglesias que tenga “más respeto” por la Asamblea venezolana.


Por su parte, durante su entrevista en Las Mañanas de Cuatro del martes, Pablo Iglesia acusó al líder de Ciudadanos de “hacer campaña” en Caracas en lugar de “hablar de España”. Misma línea argumental de reproche utilizó Íñigo Errejón a través de Twitter. Mientras que Pedro Sánchez, más escorado a la derecha del C’s de Rivera, encaró la nueva campañas con un pacto mutuo de no agresión entre ambos. “Lo digo claro –precisa Sánchez–, quien apoye a Iglesias está votando contra el PSOE”, alejándose de la izquierda de Unimos Podemos. La respuesta del responsable de comunicación de C's fue celebrada, entre otras, por Cayetana Álvarez de Toledo (FAES). Un nuevo estudio sociológico viene a confirmar buena parte de las estimaciones de JM&A publicadas recientemente por Público.es. Según el mismo, se consolida el 'sorpasso' de Unidos Podemos al PSOE en el 26-J, muy lejos de lo que lograría Ciudadanos con un 14,7 por ciento de los votantes. Albert Rivera dice defender la libertad en Venezuela pero, en España, su partido apoya la Ley Mordaza y no condena los crímenes del franquismo, lo cual no es óbice para recibir el apoyo del PSOE.