sábado, 21 de mayo de 2016

Un partido de la Copa del Rey con ‘esteladas’.


 Concepción Dancausa perdió su apuesta.

Concepción Dancausa, la actual delegada del Gobierno en Madrid, presidió el pasado miércoles la reunión preparativa del dispositivo de seguridad del partido de la final de la Copa del Rey que se jugará mañana, en el estadio Vicente Calderón, entre el Barcelona y el Sevilla. Y dispuso que se tomaría una controvertida prohibición: la de acceder al estadio con banderas independistas catalanas conocidas como “estelades” tal y como especifica la Ley del Deporte. Sólo unas horas después de conocerse esta decisión Dancausa daba su visto bueno al colectivo neonazi, Hogar Social Madrid, para que se manifestase esta tarde bajo el lema “Defiende Espala, defiende a tu gente”. Una marcha que pretende hermanarse con varias concentraciones previstas en Europa de colectivos de ultraderecha.

Juan Tardá, portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso, fue uno de los primeros en lanzar la idea de que el Barcelona no jugase en protesta por la prohibición de las “esteladas”. E instó al Gobierno de la Generalitat y al propio club de fútbol a presentar una protesta formal por la decisión de prohibir el acceso al estadio con banderas independentistas. “Es vergonzoso que prohíban una bandera legal como la ‘estelada’ –proclama el diputado–. Que el Gobierno de Cataluña y la Junta del Barça protesten oficialmente ya”. Tardà apuntó incluso el boicot a la final de la Copa del Rey “si atentan contra la libertad de expresión”.

La primera respuesta oficial fue la del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, quien anunció que no acudiría a la final de la Copa del Rey si la Delegación del Gobierno en Madrid no reconsideraba su decisión de prohibir banderas 'estelades' en el campo. “No puedo participar –dijo– en la final de la Copa del Rey hasta que se respete el derecho de expresión de los aficionados del Barça que quieran ir con 'estelades'. Es un atentado grave”. Igualmente, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, aseguró que no asistiría a la final de la Copa si la Delegación del Gobierno en Madrid no retiraba la prohibición de llevar 'estelades'. “Se trata –escribió en Twitter– de un inaceptable atentado a la libertad de expresión. El Gobierno del PP debe rectificar”. Carmena tampoco iría a la final de la Copa del Rey: “Si Ada Colau no va –declaraba la alcaldesa de Madrid–, yo tampoco”. Por su parte,  Pablo Iglesias aseguró que la prohibición de las ‘esteladas’ era algo “autoritario” y “ridículo”.

Manuel Jabois publicó en la Cadena Ser un artículo sobre esta prohibición “El Barcelona, dice, lleva jugando la final los suficientes años como para recordar ahora que las ‘esteladas’ deberían estar prohibidas. O sea que si se aplica la ley de violencia contra el deporte este año el ciudadano debería saber por qué no se aplicó en años anteriores. El Gobierno dejó de atender la ley o hizo la vista gorda. (…)Hay pocos países en el mundo con más devoción por su bandera que Estados Unidos, y pocos por los que haya más muertos por esa bandera. Allí, quemarla no es inconstitucional. Por una sentencia a la que incluso se sumaron jueces conservadores que entendían, básicamente, que quemar la bandera de Estados Unidos es un derecho protegido por la propia bandera”.

Por su parte, José Maria Izquierdo declaró que nada les gusta tanto al Gobierno como prohibir, prohibir y prohibir. “Capitaneados por un ministro del Interior oscurantista y milagrero, autor de una ley conocida por todos como ley mordaza, auténtica vergüenza para un gobierno en democracia, pretenden criminalizar actitudes que nunca, jamás, podrán ser consideradas como delitos en una sociedad libre del siglo XXI. ¿De verdad que no se puede mostrar una bandera determinada en un campo de fútbol? ¿Qué es eso de prohibir la ‘estelada’, signifique políticamente lo que signifique? (..) ¿Pero en qué país y en qué siglo se cree este Gobierno que vive?”.

Unos días de efervescencia política que terminaron ayer con la decisión del juez de lo Contencioso-Administrativo número 11 de Madrid quien acordaba permitir el acceso al estadio Vicente Calderón con las banderas “esteladas” y con la aclaración de la vicepresidencia del Gobierno en funciones, Sáenz de Santamaría, quien insistió, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en que se trata de una decisión tomada por la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, en base a “criterios técnicos” que no son, a su entender, responsabilidad de Moncloa.