sábado, 7 de mayo de 2016

( y II) Paco Ibáñez sigue galopando.


Paco Ibáñez ha vuelto estos días a Madrid, actuando en el Teatro Nuevo Apolo tras 14 años sin pisar los escenarios de la capital. Y confesó a Víctor Lenore, en El Confidencial, que no toca en los ayuntamientos del PP  “porque me dan tanto asco que no me sale una nota”. Nacido en Valencia, en 1934, Paco Ibáñez, uno de mis cantautores predilectos en mi juventud, es uno de los grandes en habla hispana. Su repertorio le sitúa a la altura de Serrat, Víctor Jara, Violeta Parra, Enrique Morente y Chicho Sánchez Ferlosio. Fue símbolo de la resistencia antifranquista, grabó un legendario directo en el Olympia de París, en el que tuve la suerte de oírle, en 1969, y ha mantenido su línea constante a lo largo de estos 47 años, conservando su fuerza y su voz emocional y política.

Paco Ibáñez confiesa que, para él, “Podemos es el mejor detergente que tiene España. Son los más capaces de limpiar el patio. Otra cosa es la solvencia para construir algo nuevo. Primero es muy difícil enfrentarse a los grandes poderes económicos. Además, como músico, veo que tienen muy dejados los sentimientos, el alma y la creatividad. Están más centrados en la justicia social. Para mí, el arte debería ser parte de esa justicia. En general, parece que los políticos y el arte estén enfadados. No todo es llenarse el estómago, también hay que cubrir otras necesidades”. Paco Ibáñez comenta que, con el tiempo, los ayuntamientos dejaron de llamarle: “Empezaron a considerar que lo que yo hacía no era vendible. Bajaron mucho las actuaciones, me borraron del mapa. Sobreviví gracias a la sensibilidad de cierta gente que organizaba conciertos”. Dice que, desde que existe el PP, tomó la decisión radical de dejar de tocar en sus ayuntamientos. “No quiero saber nada de ellos. No es estrategia, sino algo más físico, igual que evito pasar por un sitio donde huele mal… Me niego a aceptar dinero de esa gente. Ya sé que los impuestos son de todos, pero yo prefiero no aceptar dinero si viene de ciertos sitios. Tampoco creo que tenga toda la razón del mundo. Solo sé que me dan tanto asco que no puedo soportarlos, no consigo que salga una nota de mi garganta”.

Paco Ibáñez regresa a Madrid con un concierto en castellano, catalán, euskera y gallego. Dice que, en la última década, antes del 15M, ha visto veinteañeros cantar 'A galopar' en manifestaciones activistas. “Cuando se hizo la canción, el poderío de la izquierda era mucho. Estábamos en la Guerra Civil y echar a los fascistas no era una fantasía. Hace falta recordar que lo de ‘enterrarles en el mar’ es una metáfora, no había intención de tirar a nadie al océano, simplemente, buscaban ganar la guerra. La canción infunde rabia, fuerza y lucha. Me recuerda cuando fueron a Danton a cantarle por primera vez 'La Marsellesa' Les dijo una frase rotunda: ‘Esto vale mil cañones’. Son canciones que animan a vencer” Paco Ibañez - La Poesia es un arma cargada de Futuro waxaby
Concierto en el teatro Alcalá de Madrid en mayo de 1991. Publicado el 16 enero de 2008. A galopar - Paco Ibáñez y Rafael Alberti Emilio Izquierdo