miércoles, 5 de octubre de 2016

Medallas policiales irregulares y rechazadas.


El COO  denuncia la medalla de Alberto Rubio.

Una vez más, el Observatorio de la Ciudadanía Contra la Corrupción (OCC) denuncia irregularidades en la concesión de medallas policiales. El pasado domingo, fiesta de los Ángeles Custodios, patrón del Cuerpo Nacional de Policías, se entregaron medallas y reconocimientos a los agentes por sus méritos. El OCC llamó la atención sobre el dispendio que supone para las arcas públicas. Pese a estas denuncias, el Ministerio del Interior que dirige Jorge Fernández Díaz, a través de la Dirección General de la Guardia Civil, ha licitado para 2016 y 2017, solo con destino a este cuerpo, una cantidad de 467.000 euros para adquirir “33.500 condecoraciones que entregar tanto a agentes como a personas ajenas”. Y, desde el Observatorio, ponen el acento en el hecho de que, “en la mayoría de las veces” esas medallas o distinciones “se entregan sin justificar por los responsables políticos”.

A modo de ejemplo, la entidad menciona dos casos, cuanto menos, curiosos referidos la concesión de “medallas rojas pensionadas, algo más de 300 euros mensuales de por vida”. La denuncia es grave al “no ser de recibo” que “funcionarios sin merecerlo” puedan beneficiarse de este tipo de condecoraciones, sin cumplir los parámetros legales que las justifiquen.  Y Jesús María Barrientos, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, “rechazó la medalla al mérito policial con distintivo blanco” que le iba a entregar el propio Fernández Díaz ante “las actuales circunstancias de máxima exigencia por parte de la sociedad de apariencia de imparcialidad e independencia”. Decisión del magistrado que es aplaudida por la OCC.

Por el contrario, la OCC desvela que Alberto Rubio Mayo, actual comisario Jefe de la UCOP (Unidad de Coordinación Operativa) en la comisaría de Alicante, a punto de jubilarse, acabe de ser distinguido “con una medalla roja, a propuesta de la Jefatura Superior de Policía de Valencia que dirige el anterior y polémico Comisario provincial de Alicante, José Javier Cuasante”. Denuncia el Observatorio “su escaso bagaje y currículum profesional en tareas operativas, sin que se le conozca ni haya, en ningún momento, expuesto su vida o la haya arriesgado en el ejercicio de su cometido, como establece la normativa para este tipo de concesiones”. Los representantes del OCC recuerdan que “el único riesgo que pudo tener Rubio Mayo fue un accidente con un vehículo policial de los denominados 'k', y no en el marco de ninguna operación”. Se da la circunstancia de que, mientras en su presentación para este puesto en Elda no lució condecoración alguna en su traje de gala, cuatro años después como jefe de la UCOP luciera en su pecho “un número importante” de reconocimientos.

A modo de conclusión, el OCC se pregunta si este cambio se debe al hecho de mostrar “medallas con apenas valor 'profesional' o a que, en ese breve período de tiempo, hubiese tenido una espectacular consideración profesional que culmine en la irregular concesión de una medalla pensionada”.